Draghi defiende mantener los estímulos monetarios pese a menores riesgos

El presidente del Banco Central Europeo (BCE), Mario Draghi, asiste a la Comisión de Asuntos Económicos del Parlamento Europeo, en Bruselas (Bélgica) hoy, 29 de mayo de 2017. Draghi instió a los bancos a prepararse "a tiempo" para las consecuencias del "brexit", la salida de Reino Unido de la Unión Europea (UE), y admitió que el proceso genera riesgos para la supervisión comunitaria de las entidades.

El presidente del Banco Central Europeo (BCE), Mario Draghi, asiste a la Comisión de Asuntos Económicos del Parlamento Europeo, en Bruselas (Bélgica) hoy, 29 de mayo de 2017. Draghi instió a los bancos a prepararse “a tiempo” para las consecuencias del “brexit”, la salida de Reino Unido de la Unión Europea (UE), y admitió que el proceso genera riesgos para la supervisión comunitaria de las entidades.

El presidente del Banco Central Europeo (BCE), Mario Draghi, defendió hoy la necesidad de mantener los estímulos monetarios en un nivel “sustancial” pese a que han disminuido los riesgos para el crecimiento en la eurozona.

Durante una comparecencia en la comisión de Asuntos Económicos del Parlamento Europeo, Draghi aseguró que la institución “sigue firmemente convencida de que es necesaria una cantidad extraordinaria de apoyo de la política monetaria” para que la inflación retorne y se estabilice de forma duradera en niveles próximos al 2 % a medio plazo.

El BCE mantiene esta postura pese a que “los riesgos a la baja para el crecimiento siguen disminuyendo”, afirmó Draghi.

El Consejo de Gobernadores de la institución, dijo, revisará y emitirá un juicio en su reunión de junio sobre los riesgos para las perspectivas de crecimiento e inflación sobre la base de proyecciones actualizadas.

El presidente del BCE subrayó que, “pese a una recuperación más firme”, la inflación ha sido “volátil” en los últimos meses y la inflación subyacente, que elimina los elementos más cambiantes como los precios de la energía, sigue siendo “suave”.

Asimismo, señaló que la presión de los costes domésticos, especialmente de los salarios, aún es “insuficiente” para empujar la inflación hacia el objetivo del BCE, que consiste en conseguir que la inflación se sitúe en cotas cercanas pero por debajo del 2 %.

El Banco Central Europeo mantuvo a finales de abril en el 0 % la tasa de interés de los préstamos a una semana y sigue cobrando a los bancos un 0,4 % por el exceso de reservas.

Asimismo, el BCE dijo que va a comprar hasta finales de año deuda pública y privada por 60.000 millones de euros mensuales.

Por otra parte, Draghi señaló que la mejora de la economía “no debería distraer” de la necesidad de que este crecimiento se haga estructural y a conseguir que aumente la productividad.

Así pues, llamó a seguir aplicando reformas estructurales y a favorecer la innovación.

Draghi defendió además que debería reforzarse el marco común europeo en materia de reformas estructurales, con la introducción de estándares que permitan comparar la acción de los distintos Estados miembros o dando más poder a la Comisión Europea para que vigile que los países cumplen, tal como ocurre ya en materia presupuestaria.

“Las reformas estructurales ya no son solo un asunto nacional, porque la heterogeneidad (entre países) es un factor de fragilidad para nuestra Unión”, dijo Draghi.

En esta línea, el presidente del BCE instó a “actualizar” la Unión Económica y Monetaria, en concreto su marco institucional, un tema que será abordado por la Comisión Europea en la propuesta de reflexión sobre el futuro de la eurozona que prevé presentar este miércoles.

De cara al futuro, Draghi afirmó que se necesitaría una unión fiscal en la eurozona, pero subrayó que para que esto se consiga son necesarias dos condiciones previas: confianza entre los Estados sobre que no serán siempre los mismos los deudores y los acreedores, así como convergencia entre las condiciones de los mismos.

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