Bruselas propone un Tesoro y un presupuesto europeo para fortalecer el euro

Un símbolo del euro hinchable en las afueras del Banco Central Europeo en Fráncfort.

Un símbolo del euro hinchable en las afueras del Banco Central Europeo en Fráncfort.

La Comisión Europea (CE) presentó hoy un documento de reflexión sobre el futuro de Unión Económica y Monetaria (UEM) en el que propone la creación de un Tesoro, de un presupuesto y de activos respaldados por deuda soberana de los países para apuntalar la eurozona.

“La crisis financiera puso de relieve las debilidades de la construcción del euro. La respuesta a ella hizo la unión más fuerte, pero aún no hemos llenado todos los huecos”, dijo hoy el vicepresidente de la CE para el Euro, Valdis Dombrovskis, quien agregó que “no podemos y no deberíamos esperar a otra crisis”.

Bruselas afirma en ese texto que el euro es “un gran logro” pero “está lejos de ser prefecto y necesita reformas”, y advierte a los países de que cerrar las fisuras de una unión que nació incompleta requerirá “determinación, liderazgo y valor político”.

El informe, de 39 páginas, pretende servir de base para decidir qué eurozona quiere construirse en los próximos años, y plantea una hoja de ruta en dos fases: una primera entre 2017 y 2019, cuando se celebrarán las próximas elecciones europeas, y una segunda para el periodo 2019-2025, con medidas de mayor calado.

En la primera etapa, el objetivo sería completar la Unión Bancaria y la Unión de Mercados de Capitales, que llevan años sobre la mesa, con la constitución del sistema común de garantía de depósitos bancarios y del mecanismo común de protección presupuestaria, esencial para completar el fondo único de resolución bancaria.

A más largo plazo, Bruselas propone la emisión de activos respaldados por deuda soberana de los países de la eurozona, una especie de paquetes de bonos estatales que se pondrían en el mercado.

“Esto no implicaría ninguna mutualización de deuda entre Estados ni cambios en la regulación de los bonos soberanos subyacentes”, incidió Dombrovskis para subrayar que Bruselas no prevé sobrepasar la línea roja de Alemania, cerrada en banda a la mutualización.

La CE cree que estos activos permitirían diversificar los balances de los bancos, favorecer el reparto de riesgos con el sector privado, y atajar el vínculo pernicioso entre la deuda soberana y la banca.

A largo plazo, el horizonte es la creación de un “activo seguro” común de la eurozona, que sería comparable en el mercado a los bonos del Tesoro de Estado Unidos.

En materia económica y fiscal, la CE plantea introducir una “función de estabilización macroeconómica”, un mecanismo para asistir financieramente a los países más golpeados por futuras crisis.

Tres opciones para ello: un sistema de protección de las inversiones públicas, un reaseguro de prestaciones por desempleo y un fondo de reserva y, a largo plazo, establecer un presupuesto propio para la eurozona.

El comisario de Asuntos Económicos, Pierre Moscovici, dijo que la idea que subayace es la de una “unión económica y presupuestaria” pero matizó que este sistema no podría suponer “transferencias permanentes entre Estados” ni desincentivar la adopción de políticas responsables.

Bruselas plantea además crear un Tesoro europeo, que se encargaría de la supervisión económica y fiscal de la eurozona, gestionaría el presupuesto y la emisión de valores.

Asimismo, propone que el Mecanismo Europeo de Estabilidad -el fondo de rescate permanente- se transforme gradualmente en un Fondo Monetario Europeo.

Por otro lado, aboga por crear un presidente permanente del Eurogrupo y por fusionar sus funciones con las del comisario europeo de la UEM, en una suerte de ministro de Finanzas de la eurozona, así como por reforzar el papel del Parlamento Europeo.

Aunque las propuesta no son más que ideas para un debate en el que los Estados tendrán la última palabra, Bruselas cree que hay una “ventana de oportunidad” política para avanzar tras las iniciativas en este sentido adoptadas por Francia y Alemania y por la buena disposición de Italia.

El nuevo presidente de Francia, Emmanuel Macron, es favorable a crear un presupuesto y un Tesoro, pero no está claro que Alemania, que hasta ahora se niega a dar pasos en mutualización de riesgos y sigue desconfiando de los países de la periferia, vaya a corresponder a sus ambiciones.

Print Friendly, PDF & Email
Me gusta
Me gusta Me encanta Me divierte Me asombra Me entristece Me enfada