La OCDE aconseja a España que ayude a los desempleados a buscar trabajo

Destaca la recuperación del mercado laboral español, pero sin cantar victoria

El secretario general de la Organización para el Desarrollo y Cooperación Económica (OCDE), Ángel Gurría, presenta las previsiones de empleo del organismo durante el foro "La nueva estrategia laboral de la OCDE" hoy en Berlín (Alemania).

El secretario general de la Organización para el Desarrollo y Cooperación Económica (OCDE), Ángel Gurría, presenta las previsiones de empleo del organismo durante el foro “La nueva estrategia laboral de la OCDE” hoy en Berlín (Alemania).

La OCDE aconsejó hoy a España que ayude a los parados a encontrar trabajo con políticas activas y reconoció la evolución positiva del empleo en los últimos trimestres, pese a que advirtió de que el país es uno de los peor clasificados en este ámbito de entre sus miembros.

La organización realizó esta recomendación a Madrid en su informe “Perspectivas de Empleo 2017″, presentado en Berlín y en el que analiza la situación del mercado laboral en sus 35 socios y apunta que España, tanto cuantitativa como cualitativamente, se encuentra en el furgón de cola de este grupo de países, principalmente industrializados.

“A fin de mejorar aún más el rendimiento, sería vital proseguir el esfuerzo de reforma, en particular, desarrollar y coordinar políticas activas del mercado de trabajo regionales para ayudar a los desempleados a encontrar empleo”, sugiere al Gobierno español la OCDE.

Además, esta organización aboga por que se pongan en marcha los instrumentos necesarios para “mejorar la evaluación y el seguimiento de estas políticas”, con el objetivo de establecer su eficacia.

Las condiciones del mercado de trabajo en España “siguen mejorando”, aunque de una forma muy gradual, indica el informe de la OCDE, que cree que esta tendencia al alza se mantendrá en los próximos dos años.

La OCDE destaca que la población empleada ya ha alcanzado las cifras previas a la crisis y estima que la tasa de desempleo no alcanzará el nivel anterior a la crisis hasta finales de 2018 o principios de 2019.

A su juicio, la reforma del mercado laboral de 2012 ha ayudado a “mejorar el desempeño en el empleo y abordar la segmentación del mercado de trabajo profundamente arraigada” mediante “el fortalecimiento de la capacidad de los empleadores para responder” a las situaciones económicas adversas.

Dentro de la OCDE -en la que están Suiza y Noruega, pero también Hungría y Eslovenia-, España es, según datos del año pasado, el cuarto país con una menor proporción de población empleada (por delante tan sólo de Italia, Grecia y Turquía) y el segundo con una mayor tasa de desempleo (por detrás de Grecia).

Además es el que tiene una mayor proporción de personas viviendo con menos de la mitad de la renta disponible media de su país (16,5 % de la población en edad de trabajar), seguido por Grecia, Estados Unidos, Estonia, Chile e Israel.

Asimismo, es el segundo país con una mayor inseguridad en el mercado laboral (entendida como la proporción de ingresos que se perderían en caso de que un trabajador quedase desempleado) y el cuarto con una mayor proporción de empleados que ven amenazado su puesto laboral.

España se sitúa ligeramente por encima de la media de la OCDE en ingresos brutos -en dólares- por hora trabajada y en la brecha salarial que padecen tanto las mujeres como otros colectivos con problemas de acceso al mercado laboral.

EJEMPLO DE RECUPERACIÓN

El secretario general de la OCDE, Ángel Gurría, puso hoy a España como ejemplo de recuperación del mercado laboral, pese a que las cifras siguen siendo preocupantes, y destacó que las reformas laborales “han tardado tiempo” en surtir efecto, pero “ahora están funcionando”.

“No estoy cantando victoria. Pero la situación ha cambiado, ahora está mejor. Ahora hay mejores oportunidades para que los jóvenes conecten con el mercado laboral. Eso es una buena noticia”, aseguró Gurría en la presentación en Berlín del informe “Perspectivas de Empleo 2017″.

A su juicio, el presidente español, Mariano Rajoy, adoptó “decisiones duras” hace “cuatro o cinco años”, cuando llegó al cargo, y ahora se están viendo los efectos en la recuperación del mercado laboral.

Pese a esa evolución positiva, agregó el secretario general de la OCDE, su organización sigue “preocupada” por la situación del empleo en España, en especial por el elevado desempleo juvenil.

Además, indicó, la OCDE percibe problemas de “polarización en el empleo”, es decir, que aumentan principalmente los trabajos con mejores y peores condiciones, y de falta de movilidad entre los trabajadores.

En su informe, la OCDE aconseja a España que ayude a los parados a encontrar trabajo con políticas activas y reconoce la evolución positiva del empleo en los últimos trimestres, aunque advierte también de que el país es uno de los peor clasificados en este ámbito de entre los 35 miembros de la organización.

Dentro de la OCDE -en la que están Suiza y Noruega, pero también Hungría y Eslovenia-, España es, según datos del año pasado, el cuarto país con una menor proporción de población empleada (por delante tan sólo de Italia, Grecia y Turquía) y el segundo con una mayor tasa de desempleo (por detrás de Grecia).

Además es el que tiene una mayor proporción de personas viviendo con menos de la mitad de la renta disponible media de su país (16,5 % de la población en edad de trabajar), seguido por Grecia, Estados Unidos, Estonia, Chile e Israel.

Asimismo, es el segundo país con una mayor inseguridad en el mercado laboral (entendida como la proporción de ingresos que se perderían en caso de que un trabajador quedase desempleado) y el cuarto con una mayor proporción de empleados que ven amenazado su puesto laboral.

España se sitúa ligeramente por encima de la media de la OCDE en ingresos brutos -en términos de dólares- por hora trabajada y en la brecha salarial que padecen tanto las mujeres como otros colectivos con problemas de acceso al mercado laboral.

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