Sierra de Guadarrama, atractiva para el turismo

Un grupo de senderistas se dirige desde el Puerto de Navacerrada hacia la zona de Siete Picos a través del bosque de pino silvestre, en el Parque Nacional de la Sierra de Guadarrama.

Un grupo de senderistas se dirige desde el Puerto de Navacerrada hacia la zona de Siete Picos a través del bosque de pino silvestre, en el Parque Nacional de la Sierra de Guadarrama.

La Comunidad de Madrid no solo es un destino cultural, gastronómico, de negocios, compras, de ocio nocturno y diurno. También se caracteriza por sus espacios naturales protegidos que ocupan el 15 % del territorio madrileño y entre los que destaca el Parque Nacional de la Sierra de Guadarrama.

 

Esquiar en el Puerto de Navacerrada, recorrer las rutas verdes para disfrutar de la diversidad forestal -enebro, roble, pino silvestre- y de la fauna -águila real, buitre negro, cabra montés-, escalar en La Pedriza, realizar cicloturismo, turismo ornitológico o ecuestre son las actividades que componen la oferta de la Sierra de Guadarrama, parque nacional desde junio de 2013..

 

A este amplio abanico de posibilidades hay que sumarle el atractivo turístico del Pico Peñalara (2.428 metros de altitud) y sus lagunas glaciares, los pinares de La Fuenfría, las formaciones graníticas de La Pedriza o los encantos de las localidades de Guadarrama, Cercedilla y Navacerrada.

 

El esquí y los deportes de invierno son la atracción principal de la zona más alta de la Sierra de Guadarrama durante la época invernal, en la que se encuentran las estaciones de Navacerrada -la más cercana a la ciudad de Madrid- y Valdesquí.

 

Se puede practicar esquí, snowboard, realizar senderismo con raquetas de nieve y, en determinados casos, escalada sobre roca o paredes de hielo siempre con la máxima seguridad y responsabilidad.

 

Actualmente, es recomendable consultar las condiciones meteorológicas y la situación de las carreteras y de los accesos a la sierra de Madrid, ya que se han podido ver afectadas por las últimas nevadas.

 

Los deportes de invierno no son el único atractivo de Navacerrada, localidad que también destaca por su patrimonio artístico civil y religioso, entre el que se encuentra la plaza de los Ángeles, la fuente del mismo nombre y la iglesia de la Natividad de Nuestra Señora que fue construida de mampostería y sillares en el siglo XVI.

 

Para los amantes de la naturaleza, y más concretamente del senderismo, el Valle de la Barranca en Navacerrada dispone de una ruta que permite divisar paisajes de pinares en los que abundan numerosas especies de aves, reptiles y algún venado.

 

La estructura urbana de los pueblos de montaña tiene su máximo exponente en Cercedilla, que se caracteriza por su Plaza Mayor y el Ayuntamiento, la iglesia de San Sebastián con su pasado románico y por el museo del esquí de Paquito Fernández Ochoa, único español que ha logrado una medalla de oro en unos Juegos Olímpicos de Invierno y que residió en esta localidad madrileña.

 

Además, cuenta con un entorno natural en el que destaca el Valle de la Fuenfría con formaciones de granito y gneis y rico en fauna -jabalíes, corzos y zorros-.

 

Por su parte, los turistas que se decanten por recorrer el casco urbano de Guadarrama descubrirán lugares esculpidos en piedra de la Sierra de Madrid combinados con la pizarra y teja árabe como la Plaza del Ayuntamiento.

 

Durante el paseo, los visitantes se encontrarán con la fuente de los Caños (1875), de estilo neoclásico, con una imagen de San Miguel Arcángel que da nombre a la iglesia parroquial del siglo XVIII y con el monumento al Arcipreste de Hita en Guadarrama, catalogado como Monumento Natural de Interés Nacional.

 

Después de esquiar, escalar, caminar y hacer turismo por las diferentes localidades de la Sierra de Madrid toca reponer fuerzas en los restaurantes y bares de la zona y descansar en las casas rurales, hostales y hoteles.

 

Y es que en la Comunidad de Madrid no todo son museos, compras, negocios o paisajes urbanos.

 

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