Las medias verdades en la bajada del IRPF que promete Montoro

Cristobal Montoro.

Cristobal Montoro.

El ministro de Hacienda y Función Pública, Cristóbal Montoro, aseguraba hace unos días que el Gobierno tiene previsto bajar el IRPF para las rentas más bajas en la primera parte de la legislatura y que no subirán otros impuestos. Los más críticos hablan de medias verdades o medias mentiras y recelan de una declaración que suena a vieja y pasada por alto

En enero el  ministro informaba ante la Comisión de Hacienda del Congreso que preveía para este año una mayor recaudación de los impuestos de IRPF e IVA en 2016, hasta los 72.000 millones de euros y los 7.000 millones de euros respectivamente. Dos mejoras de ingresos que ayudarían a reducir el déficit público y cumplir con Bruselas en materia de déficit público.

También serían razones de peso para que el Gobierno bajara el Impuesto de la Renta sobre las Personas Físicas (IRFP). Lo haría cuando el déficit se situara por debajo del 3% lo que, según los cálculos de Cristóbal Montoro, sucedería a finales de este año. El camino se allanaría de cara a los ejercicios siguientes y, una vez cumplidos nuestros compromisos con la Unión Europea, el nivel de vigilancia sería menor y ganaríamos capacidad de actuación.

Ahora que la negociación con Ciudadanos toma la recta final, hay que empezar a echar luz sobre quién y cuándo se beneficiará de la rebaja del impuesto sobre la renta. De café para todos, nada.

A principios de la semana pasada, el ministro veía ‘margen’ para bajar el impuesto, pero no quiso precisar si la rebajar ascenderá a los 2.000 millones que exige Ciudadanos, ni cómo se articularía o si se hará en varios tramos.

De partida, la reforma no se aplicará este año. Segundo: no es para todos. “No consiste en una bajada de todo el impuesto”, dijo el viernes después del consejo de Ministro, al tiempo que pedía a la formación naranja no crear falsas expectativas.

El ministro Montoro sólo ha confirmado de momento lo que adelantaba Ciudadanos en el sentido de que la ‘rebaja’ supondrá elevar de 12.000 a 14.000 euros el mínimo de ingresos anuales exento de retenciones. Además, las rentas de entre 14.000 y 17.500 euros tendrán una reducción del IRPF decreciente por tramos, a concretar.

La otra medida ‘estrella’ de la bajada del IRPF son las deducciones. Montoro ha dicho que habrá un aumento de las deducciones sobre la cuota del impuesto para las personas con discapacidad, para las familias con hijos y para quienes tengan personas mayores a su cuidado. Sin concretar mucho más, el ministro ha hablado de “subvenciones” fiscales para las personas que están contribuyendo.

Teniendo en cuenta el frenazo a la Ley de Dependencia y que el Estado aporta solo el 17% del gasto público directo en esta materia, cuando debería encargarse del 50%, no parece un gran regalo.

Entre col y col, el ministro de Hacienda ha recordado que todavía quedan dos años de legislatura y que hay que tener “zanahorias” para la negociación. “Las bajadas de impuestos se hacen al final de la legislatura”.

Sin duda una bajada del IRPF es una buena noticia, pero casi suena a vieja antes de llegar. Cuando se cuenta tantas veces, durante tanto tiempo y se le ponen tantos flecos, empieza a empachar. El misterio sigue en el aire.

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