En la zona histórica de Ponte de Lima ofrecen una esmerada atención y productos singulares

Mercearia Tradicional, una de las últimas tiendas de ultramarinos limianas con un gran afán de perpetuarse

Manuel Cerqueira y su mujer, Clementina, ya piensan en dar continuidad a esta tienda

Manuel Cerqueira a la entrada de su tienda de ultramarinos, Mercearia Tradicional en Ponte de Lima.

Manuel Cerqueira a la entrada de su tienda de ultramarinos, Mercearia Tradicional en Ponte de Lima.

Frente a las grandes superficies y modernos supermercados, todavía perviven algunas tiendas de ultramarinos en Portugal. Es el caso de Mercearia Tradicional, en Ponte de Lima, rúa do Souto. Esta tienda está en pleno centro histórico, a unos pasos de la Iglesia Matriz, regentada por Manuel Cerqueira y su esposa Clementina. Mercearia Tradicional nació en 1956, ahora con 61 años de historia.

Manuel era empleado del anterior jefe (‘patrón’) y cuando este, por ley de vida, veía que no podía seguir con la tienda, le dijo a Cerqueira que no sabía a quién se la  iba a vender la tienda. Esto despertó en el empleado la idea de que podía ser él. Y así se hizo. Desde 2005, la propiedad es de Manuel y Clementina.

De esta forma este matrimonio limiano da continuidad al comercio tradicional. “Esto es parte de nuestra cultura además conocemos el Concello y podemos aportar informaciones valiosas a nuestros clientes sobre Ponte de Lima”

“Esto es parte de nuestra cultura además conocemos el Concello y podemos aportar informaciones valiosas a nuestros clientes sobre Ponte de Lima”

, explica Cerqueira en entrevista exclusiva a Grupo ES.

Manuel defiende su negocio diciendo que se sirve bien a los clientes y que ofrecen productos diferentes que no se encuentran en otras tiendas. Y va sacando artículos como jabones perfumados, conservas de sardinas portuguesas con envoltorio alusivo a Ponte de Lima y con el logo de Mercearia Tradicional, antiguos restauradores de cabello.

El producto estrella de Mercearia Tradicional -recuerda Clementina a Manuel-, es el bacallahu que muchos españoles, esto es gallegos, vienen a comprar. “Un bacalhau de gran calidad”, subraya Manuel Cerqueira.

En 30 metros cuadrados hay de todo. Ambos tenderos se manejan con una gran escalera para acceder a las estanterías superiores, como en aquellas bibliotecas antiguas. La sensación es que parece que todo se te viene encima. El espacio está ocupado al máximo. Hay dos refrigeradores para los lácteos y productos que precisan otra temperatura. Y, como en las tiendas de antes, mucho producto expuesto a la puerta. Ornamentado con dos maceteros de petunias de color rojo, violeta y blancas, con sus flores colgantes, a cada lado de la puerta.

Mercearia Tradicional tiene un tipo de cliente muy singular que son los peregrinos que hacen el Camino de Santiago Portugués. Ellos son buenos clientes y, frente a lo que se pueda suponer, algunos vuelven a comprar ya no como peregrinos. Manuel y Clementina hablan inglés y francés y entienden bien el español

Manuel y Clementina hablan inglés y francés y entienden bien el español

con lo cual, dice Manuel, “esto permite un ‘feed back’ o retroalimentación con los extranjeros”.

El cliente satisfecho es el que vuelve, Manuel tiene a gala decir que son muchos los que repiten compra en Mercearia Tradicional.

Menos carne, tienen todo lo que se produce en el “microclima del Val do Lima”, asegura Manuel. Por supuesto, productos de la huerta y frutas, así como los vinos.

Manuel Cerqueira ya piensa en la continuidad de Mercearia Tradicional. “Nosotros somos jóvenes…, pero de aquí a unos años nos gustaría que Mercearia Tradicional fuese una tienda con continuadores. Espero que negocios como éste no desaparezcan”.

Este matrimonio entusiasta del comercio tradicional es un gran ejemplo para muchos comerciantes. ¡Cómo mantienen la tradición! Su profesionalidad les lleva a una exquisita atención al cliente y a ofrecer productos de calidad. Ponte de Lima debería, si no lo estuviese, estar orgullosa de estos tenderos.

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