Los laboristas quieren mantener temporalmente a Reino Unido en el mercado único europeo

La UE y Reino Unido tendrán mañana el primer contacto en la nueva ronda de negociaciones

Vista del Big Ben junto a unas banderas británicas en Londres, Reino Unido.

Vista del Big Ben junto a unas banderas británicas en Londres, Reino Unido.

El Partido Laborista británico anunció este domingo su deseo de mantener al Reino Unido en el mercado único europeo durante un periodo de transición post-Brexit, mientras que una fuente gubernamental pidió a la Unión Europea (UE) que no “se demore” en las negociaciones de salida.

Si estuviera en el poder, “el Partido Laborista intentaría un acuerdo de transición que mantenga las mismas condiciones de base de las que nos beneficiamos actualmente en la UE”, escribió Keir Starmer, responsable del Brexit en la formación, en una tribuna publicada en The Observer.

“Esto significa que intentaríamos permanecer en la Unión aduanera europea y dentro del mercado único durante este periodo” y que “respetaríamos las reglas” de estas dos entidades, añadió, lo que quiere decir que la libre circulación de bienes y trabajadores continuaría durante este tiempo de transición.

Starmer dio a entender incluso que un Reino Unido laborista podría no salir nunca de la Unión aduanera europea: “Siempre pondremos el empleo y la economía en primer lugar. Esto significa que permanecer en una forma de unión aduanera en la UE es un resultado posible para el Partido Laborista pero debe ser un tema de negociaciones”, escribió.

Hasta ahora, los laboristas respondían de manera ambigua y difusa a la pregunta de si negociarían un mantenimiento en el mercado único y la unión aduanera, contentándose con afirmar que querían un Brexit que proteja el empleo.

Con esta posición mucho más europeísta, el Partido Laborista se desmarca ahora claramente de los conservadores, en el poder, que rechazaron la idea de continuar dentro de un mercado único durante el periodo de transición post-Brexit.

- Bruselas no debe ‘demorarse’ -

Estas declaraciones intervienen en un momento en el que el Partido Conservador está debilitado, desde que perdiera su mayoría en el Parlamento durante las elecciones generales de junio, y se viera obligado a gobernar en coalición con el pequeño partido norirlandés utlraconservador Partido Unionista Democrático (DUP).

En cambio, el Partido Laborista consolidó su puesto de primer partido de la oposición ganando 30 escaños y pidió en varias ocasiones a la primera ministra, Theresa May, que dimita y organizar nuevas elecciones. Desde hace meses, sus opositores y algunos miembros del partido le piden aclarar su posición sobre el Brexit.

También denunció las propuestas “fantasiosas e inalcanzables” adelantadas por el ministro conservador a cargo del Brexit, David Davis.

Una fuente gubernamental, por su parte, pidió a la UE que no “se demore” en las negociaciones, de las que una nueva sesión comienza esta semana en Bruselas.

“Los dos partidos deben ser flexibles y querer encontrar compromisos cuando se trata de solucionar desacuerdos sobre algunos temas”, declaró esta fuente.

“Como dijo la propia UE, el tiempo avanza así que ninguna de las dos partes debería demorarse”, añadió.

El ministro del Brexit pidió igualmente a la Comisión Europea que sea “más flexible”, en un comunicado.

Los británicos desearían abordar desde ahora las líneas de futuros acuerdos comerciales entre la UE y el Reino Unido.

Pero, los 27 afirman que aceptarán discutirlo a cambio de que se cumplan “avances suficientes” en tres puntos prioritarios para la Unión: la situación de los ciudadanos europeos en el Reino Unido, la factura de salida y el futuro de la frontera entre Irlanda y la provincia británica de Irlanda del Norte.

“Las conversaciones sobre nuestra salida y la estrecha y especial cooperación que queremos en el futuro con la UE son dos temas intrínsecamente ligados”, insistió el ministro británico.

En Bruselas, altos responsables de la UE lamentaron el viernes la falta de “sustancia” en las posiciones del Reino Unido en las negociaciones del Brexit.

NEGOCIACIONES

La Unión Europea (UE) y el Reino Unido comienzan este lunes la tercera ronda de negociaciones del “brexit”, tras la pausa estival, sin que desde Bruselas se esperen grandes avances en las cuestiones clave como los derechos de los ciudadanos, la frontera irlandesa y el acuerdo financiero.

La jornada del lunes será de trabajos preparatorios para la nueva ronda de negociación que finalizará el 31 de agosto, pues es festivo en Reino Unido y no se sabe si toda la delegación británica habrá llegado a Bruselas.

Por lo que se refiere a los progresos de la tercera ronda, fuentes comunitarias ya asumen que será difícil alcanzar un avance suficiente en las conversaciones para octubre, cuando se preveía iniciar el debate sobre la futura relación entre los dos bloques.

Si en junio se abordaron los aspectos organizativos de las negociaciones y en julio se identificaron las áreas de convergencia y divergencia en ámbitos como los derechos de los ciudadanos, en agosto se aspira a clarificar las posturas en los tres asuntos clave.

De todas formas, en esta ronda Bruselas no espera un acuerdo sobre la cifra concreta que el Reino Unido deberá abonar por abandonar el club comunitario, aunque sí busca una metodología suficientemente detallada que garantice a los Estados miembros el cumplimiento de los compromisos asumidos por los británicos en el presupuesto de los Veintiocho.

Fuentes comunitarias subrayaron que, en julio, Londres reconoció sus compromisos financieros con Bruselas a causa del “brexit” (la salida de la UE), pero recordaron que no precisaron cuáles eran esas obligaciones.

También aseguraron que el riesgo de fracaso de las negociaciones aumenta si se posterga la cuestión del acuerdo financiero en vez de gestionarla en los primeros meses de las discusiones y recalcaron que es de interés tanto para el Reino Unido como para la Unión Europea avanzar con rapidez.

Ante las dificultades para progresar en las cuestiones clave relacionadas con el presupuesto de la UE, Bruselas también pondrá sobre la mesa asuntos colaterales como la participación británica en el Banco Europeo de Inversiones.

En cuanto a la cuestión irlandesa, el diálogo volverá a centrarse en el Acuerdo del Viernes Santo que puso fin al conflicto armado en Irlanda del Norte y en el área común de viaje entre los seis condados pertenecientes al Reino Unido y la República de Irlanda.

Las fuentes comunitarias destacaron que el proceso de paz no se puede convertir en una “moneda de cambio” en las negociaciones, aseguraron que la frontera en la isla no es solo una cuestión económica, sino también social, e instaron a que Londres asumiera su responsabilidad por el impacto del “brexit” en la isla irlandesa.

“FLEXIBILIDAD”

El ministro para la salida británica de la Unión Europea (UE), David Davies, quiere “flexibilidad” en la nueva ronda de negociaciones sobre el “brexit” que empieza este lunes para superar áreas conflictivas, como los derechos de los comunitarios.

Davies estará mañana en Bruselas para iniciar con el negociador comunitario, Michel Barnie, la tercera ronda de la primera fase de las negociaciones sobre los términos del “brexit” (la salida del Reino Unido de la UE), prevista para marzo de 2019.

El Gobierno británico ha indicado que las negociaciones de esta semana se centrarán en asuntos de “naturaleza técnica” antes de unas conversaciones más sustanciales en septiembre.

Según el Gobierno, se espera “flexibilidad” y una “voluntad de compromiso” por parte de la UE para resolver asuntos en disputa, como el cálculo de la abultada factura que el Reino Unido deberá pagar por sus compromisos en materia de presupuesto comunitario.

De acuerdo con los analistas, Davis quiere que Barnier sea menos rígido sobre la futura relación que tendrá el Reino Unido con la UE, pero el negociador europeo prefiere resolver antes asuntos como la “cuenta del divorcio”, los derechos de los comunitarios y la frontera irlandesa.

En las últimas semanas, el ministerio que encabeza Davis ha publicado una serie de documentos sobre la postura del Gobierno ante asuntos cruciales de su futura marcha de la UE, entre ellos dejar que el Tribunal de Justicia Europeo tenga jurisdicción en el Reino Unido o llegar a un acuerdo que garantice una “cooperación estrecha” entre ambas partes para resolver disputas legales tras el “brexit”.

En otro documento, Londres se mostró a favor de establecer un marco que garantice que ambas partes seguirán protegiendo y compartiendo datos personales después de la salida británica de la UE de una manera “segura, adecuada y regulada”.

“Ambas partes deben ser flexibles y con voluntad para el compromiso a la hora de resolver áreas en las que no estamos de acuerdo. Como ha dicho la UE, el reloj corre, así que ninguna parte debe arrastrar los pies”, indicó una fuente gubernamental.

Un día antes del comienzo de estas conversaciones, el Partido Laborista de Jeremy Corbyn indicó que la formación quiere que el Reino Unido conserve el mercado único europeo y la unión aduanera durante un periodo de transición tras el “brexit”.

En un artículo publicado hoy en el dominical “The Osberver”, el portavoz laborista para el “brexit”, Keir Starmer, indicó que un Gobierno bajo el Laborismo cumpliría con “los mismos términos básicos” de la actual participación británica en la UE durante un periodo de transición, que los expertos calculan podría durar entre cuatro a cinco años tras la retirada en 2019.

Starmer explicó la posición de su formación ante las críticas de otros partidos por no aclarar que haría tras el “brexit”.

En su artículo, Starmer señaló que la posición del Gobierno de la conservadora Theresa May, más partidario de sacar al país del mercado único y la unión aduanera durante el periodo de transición, sería “innecesario” y un camino “de alto riesgo”.

Starmer no especificó el tiempo que podría durar esa transición pero recalcó que sería “lo más corto posible pero lo más extenso que sea necesario” para evitar un colapso de la economía británica.

En esa transición, continuaría el intercambio de mercancías y servicios entre el Reino Unido y el bloque comunitario mientras continúan las complejas negociaciones sobre un acuerdo permanente.

La unión aduanera es el área libre de tarifas en la UE mientras que el mercado único incluye el libre movimiento de mercancías, servicios, capital y personas.

El Gobierno conservador, en minoría tras las elecciones del pasado junio, está también a favor del periodo de transición para que las empresas puedan ajustarse a la nueva situación, pero algunos ministros han indicado que el Reino Unido estaría fuera del mercado único y la unión aduanera durante esa transición.

La primera ministra británica, Theresa May, activó el pasado marzo el artículo 50 del Tratado de Lisboa, que inicia un periodo de negociaciones de dos años sobre los términos de la salida de un país comunitario de la UE.

Print Friendly, PDF & Email
Me gusta
Me gusta Me encanta Me divierte Me asombra Me entristece Me enfada