Los BRICS se reúnen en China en busca de su razón de ser

Comienzan las obras de la sede permanente del Banco de los BRICS en Shanghái

Brics

Los dirigentes de los BRICS se reúnen esta semana en China, en un momento en el que se cuestiona la razón de ser de este grupo de cinco grandes países emergentes por su falta de logros concretos y sus rivalidades.

Brasil, Rusia, India, China y Sudáfrica, que representan a cerca de la mitad de la población mundial, se acercaron con una ambición común: hablar con una sola voz en un mundo cuyas reglas económicas fueron dictadas por los occidentales.

Pero, mientras el presidente chino, Xi Jinping, se dispone a recibir a sus socios el lunes en Xiamen, en el sureste de China, para una novena cumbre, ese objetivo parece muy lejano.

Las cinco grandes potencias, separadas por sistemas políticos y económicos muy diferentes, siempre han tenido sus diferencias y la falta de cohesión del grupo ha quedado de manifiesto en los últimos meses, observan varios analistas.

“Es complicado encontrar cualquier coherencia entre los BRICS. ¿Qué tienen en común?”, se pregunta el economista Christopher Balding, profesor en la Universidad de Pekín. “Económicamente, comercialmente, financieramente, lo hacen todo de forma distinta. Uno no ve cómo podrían coincidir entre ellos”, analiza.

RIVALIDAD CHINA-INDIA

En efecto, ¿qué tienen en común la China del Partido Comunista, la Rusia autoritaria de Vladimir Putin y las democracias convulsas de Brasil, India y Sudáfrica?

¿Y en qué se parecen la economías de China, número dos mundial, de India, en pleno auge, y de los otros tres países que sufren la caída de los precios de las materias primas, que penaliza sus exportaciones?

Mientras el presidente brasileño, Michel Temer, y su homólogo sudafricano, Jacob Zuma, afrontaban graves crisis políticas en sus países, China e India vivieron en los últimos días un nuevo episodio de tensiones, debido a un conflicto fronterizo en el Himalaya.

Unos soldados indios intervinieron para detener la construcción de una carretera por el ejército chino en una zona reivindicada por Pekín y Nueva Delhi.

El ejército indio se retiró a tiempo para permitir que el primer ministro, Narendra Modi, asistiera a la cumbre de Xiamen, pero el conflicto entre los dos gigantes asiáticos debería dejar huella.

El ministro chino de Exteriores, Wang Yi, dijo el miércoles que esperaba que India “aprendiera de ese incidente y evitara que se reprodujera”.

La desconfianza entre ambos países ya había quedado de manifiesto en mayo, cuando Modi no acudió a la cumbre de las “Nuevas rutas de la seda”, el principal evento diplomático del año en China.

Ese proyecto, promovido por el presidente Xi Jinping, se considera en India como un instrumento de influencia política y comercial para Pekín.

“INFLUENCIA MUY LIMITADA”

En ese contexto, no hay mucho que esperar de una cumbre en la que los cinco dirigentes tratarán ante todo de esconder sus divisiones, opina Shi Yinhong, profesor de relaciones internacionales en la Universidad Popular de Pekín.

“Al principio, los BRICS representaban mucha esperanza para el futuro, pero hasta ahora sólo han tenido una influencia muy limitada en la política y la economía mundial”, asegura.

El principal logro concreto del grupo es el Nuevo Banco de Desarrollo (NBD), una institución pensada como alternativa al Banco Mundial, al que muchos acusan de estar en manos de los occidentales.

El principal logro concreto del grupo es el Nuevo Banco de Desarrollo (NBD), una institución pensada como alternativa al Banco Mundial, al que muchos acusan de estar en manos de los occidentales

En el ámbito comercial, China logra importantes excedentes con sus cuatro socios, provocando críticas de India, que denuncia su competencia desleal.

Pese a todo, Pekín se niega a admitir que los BRICS tienen poca influencia sobre los grandes temas geopolíticos, como la actual crisis con Corea del Norte.

“Quizá no le interese a algunos países, pero no tiene importancia”, declaró el ministro chino de Exteriores. “La cooperación entre los BRICS seguirá adelante”, aseguró.

BANCO

Una ceremonia en el Expo Park de Shanghái (este de China) dio comienzo este fin de semana a las obras del Nuevo Banco de Desarrollo, la entidad que financiará proyectos relacionados con el bloque de países emergentes BRICS (Brasil, Rusia, India, China y Sudáfrica).

La sede, informó la agencia oficial Xinhua, estará en un rascacielos de 150 metros de altura que está llamado a ser uno de los símbolos de la ciudad oriental china, a orillas del Huangpu, principal río de la metrópoli.

“Estamos muy agradecidos a Shanghái, y el Nuevo Banco de Desarrollo está orgulloso de considerar esta ciudad su casa”, destacó el presidente de la entidad, el indio Kundapur Vaman Kamath, en la ceremonia de comienzo de las obras, celebrada el sábado.

El evento tuvo lugar justo antes del inicio de la cumbre de líderes de los países del grupo, que comienza hoy y concluirá el martes próximo en la ciudad china de Xiamen (sureste).

Situada en la zona que en 2010 acogió la Exposición Universal de Shanghái, la sede del banco tendrá 12.000 metros cuadrados y 30 pisos, y se espera que comience a operar hacia 2021.

El banco fue oficialmente establecido por los cinco miembros del BRICS el 21 de julio de 2015 en Shanghái.

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