El ‘baby boom’ de elefantes africanos sitúa a Cabárceno como referente europeo

La familia de elefantes africanos del Parque de la Naturaleza de Cabárceno ha vuelto a aumentar con el nacimiento de un nuevo ejemplar. Se trata de una cría hembra, que pesó 113 kilos al nacer el pasado 24 de agosto.

La familia de elefantes africanos del Parque de la Naturaleza de Cabárceno ha vuelto a aumentar con el nacimiento de un nuevo ejemplar. Se trata de una cría hembra, que pesó 113 kilos al nacer el pasado 24 de agosto.

El nacimiento de 19 elefantes africanos en 27 años, dos de ellos en menos de un mes, y la previsión de más crías este año y en 2018, un ‘baby boom’ en la reproducción de este animal en cautividad, son números que hacen del Parque de Cabárceno (Cantabria) un referente en Europa.

El coordinador de servicios veterinarios del parque, Santiago Borragán, reconoce a Efe que el crecimiento de la “familia” de elefantes de Cabárceno empieza a ser “un hecho rutinario”, pero en realidad es “muy poco corriente”, además de algo “extraordinario” y “excepcional”.

En toda Europa hay 48 zoológicos con esta especie, pero Cabárceno es “la envidia de la comunidad internacional” por los alumbramientos que se han producido desde que abrió sus puertas, algunos de ellos de segunda generación de este tipo de elefante en cautividad.

Santiago Borragán avanza que, para finales de este año o principios del próximo, el parque será testigo de nuevos nacimientos, algo que “va a ser llamativo”.

Y también recuerda que el parque ha sido “pionero” en verificar y “poner a punto” una prueba de laboratorio definitiva, sencilla y que funciona para, a través de métodos indirectos, controlar el ciclo reproductivo de la hembra de elefante africano.

Se trata de verificar el estatus reproductivo a partir de muestras de orina y heces, una prueba que se está usando en todo el mundo pero que en Cabárceno apenas se utiliza, porque la experiencia de los trabajadores permite ya “darse cuenta de cosas de las que antes no eran capaces”.

Sin embargo, ese método sí se aplica en otras cuestiones, como confirmar gestaciones, y cumple un doble objetivo: salvaguardar la seguridad de los cuidadores y ayudar a mejorar la eficiencia reproductiva del parque.

El responsable de los veterinarios de Cabárceno especifica, en una visita al recinto de elefantes, que cuando esta prueba confirma que la hembra no está preñada, y se repite en “tres o cuatro” ocasiones, se sabe que tiene un problema y hay, por tanto, que empezar a tratarla.

Al mismo tiempo, el personal puede manejar al grupo desde el punto de vista reproductivo, y así, por ejemplo, estimular a las hembras jóvenes con alimentos con “choques” vitamínicos o productos a base de minerales que ayudan a mejorar su fertilidad.

“Esto nos ayuda a conseguir una eficiencia reproductiva de manera que casi, casi nos van a parir todas las hembras que tenemos. Y no hablamos de dos, hablamos de diez u once”, destaca Borragán.

También las 25 hectáreas que tiene el recinto de elefantes de Cabárceno, es otro de los alicientes para el éxito reproductivo de la especie. “A nadie se le escapa que tener grandes animales en espacios muy reducidos no es lo mejor desde el punto de vista del bienestar animal”, añade.

Y a ello suma el contar con cuatro machos, dos que cubren perfectamente, otro que está aprendiendo y uno más pequeñito que juega con las hembras jóvenes y que, tarde o temprano, acabará siendo un reproductor.

Es fundamental el largo proceso de aprendizaje que estos animales, que viven en manada, deben experimentar a base de la interacción entre ellos, algo que aporta Cabárceno porque tiene el mayor grupo de elefantes africanos en cautividad del mundo fuera de África.

La última hembra nacida este verano está siendo criada a biberón dado que su madre la rechazó, casi seguro que por que, al ser primeriza, parió antes de que saliera a la pradera y, al estar sola, “quizá se sintiera presionada por la elefanta de al lado”.

Ese tipo de rechazos, solo cuatro en 27 años, siempre se han debido a causas justificadas. “A este tipo de hechos siempre le buscamos el motivo, sobre todo, para que no vuelvan a suceder”, explica Santiago Borragán.

El futuro a medio o largo plazo de la manada pasa, además de por los futuros nacimientos, por los movimientos que ya se han solicitado al Programa Europeo de Protección de Especies en Peligro de Extinción (EEP, en inglés), ya que de hecho un macho joven irá el próximo año o en 2019 a otro parque, para también no generar problemas con los otros dos machos que hay. “Tres empiezan a ser multitud”, ironiza.

De las hembras, salvo que haya problemas de comportamiento, no es idea del EEP que salgan, dado que la prioridad del programa es que la población en cautividad de la especie sea “sostenible”, de modo que no haya que traer nunca elefantes de África.

Al ritmo que lleva el Parque de la Naturaleza de Cabárceno, ese objetivo, por el momento, está más que cumplido.

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