Más de 2.000 personas alimentan la esperanza de una nueva Campofrío en Burgos

Más de 2.000 personas se han concentrado hoy en el parque Félix Rodríguez de la Fuente del barrio de Gamonal, donde se ubicaba la primera planta de Campofrío, para alimentar la esperanza de los trabajadores y se cumpla la promesa de que vuelva a haber una fábrica de la multinacional en Burgos lo antes posible.

Los políticos, entre ellos el alcalde de la ciudad, Javier Lacalle, y los miembros del comité de empresa y la dirección de la compañía, mezclados con el público, no han querido ningún protagonismo hoy, cuando se cumple una semana del incendio que arrasó las instalaciones.

Ha sido una de las trabajadoras jóvenes de la planta incendiada, Sara Delgado, que tiene 25 años y lleva dos con contrato fijo en la fábrica, la encargada de leer un comunicado en el que ha destacado la esperanza de la plantilla en la construcción de la nueva planta.

Los trabajadores han expresado por medio de este escrito que hasta que comience a funcionar la nueva fábrica de Campofrío tendrán que recorrer un camino “no exento de dificultades”, pero han llamado a la unidad de todos para sacar adelante el proyecto “como una sola persona”.

También ha destacado el apoyo de las instituciones, medios de comunicación e, incluso, de los compañeros y responsables de otras plantas del grupo.

Aunque lleva trabajando fines de semana en Campofrío desde los 18 años, mientras estudiaba, Sara Delgado, ha explicado que solo lleva dos años con contrato fijo y no cuenta con los dos años de paro necesarios para cobrar el subsidio hasta la apertura de la nueva planta.

No obstante, ha expresado su confianza en que se pueda acoger a algún traslado y ha precisado que ya hay plantas del grupo, como la de Navarra, la de Torrijos (Toledo) o la de Ólvega (Soria) que ya estudian cuántos trabajadores de la plantilla de Burgos podrán absorber.

El discurso también contenía varias referencias de agradecimiento al presidente de Campofrío e hijo de su fundador, Pedro Vallbé, por su “confianza” en los trabajadores de Burgos al decidir pocas horas después del incendio que habrá una nueva planta en la ciudad “lo antes posible”.

También se pedía a los trabajadores “tranquilidad y dejar de lado la tristeza” porque hay “esperanza en el futuro”.

El alcalde, Javier Lacalle, ha afirmado que la planta continúa ardiendo esta mañana, porque hay un foco activo pero todavía surgen algunos secundarios con humo y alguna llamarada.

Aunque especialistas de la Policía Judicial ya han podido realizar algunas evaluaciones, todavía no han podido acceder al interior porque los bomberos no consideran la zona segura, dado que sigue habiendo rescoldos con una temperatura muy alta y la estructura corre riesgo de colapso, ya que ha quedado muy dañada y está completamente deformada.

El comité de empresa ha llamado a los trabajadores a seguir reuniéndose a las puertas de la factoría incendiada todos los días laborables a las once de la mañana “para seguir en contacto y poder contar con información actualizada”, ha explicado un miembro del comité.

Aunque la documentación del Expediente de Regulación Temporal de Empleo por “causa de fuerza mayor” ya ha sido presentada, todavía faltan aspectos por concretar, como las posibles compensaciones económicas para mejorar las condiciones de los trabajadores hasta la apertura de la nueva planta, que se empezarán a negociar en una reunión prevista para el 1 de diciembre.

El comité de empresa se reunirá también, mañana por la tarde, con parlamentarios nacionales y autonómicos del Partido Popular, a los que pedirán su apoyo para la reconstrucción de la planta y mejorar la situación de los empleados hasta ese momento.

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