El vino español pide a Bruselas defender sus DOP ante el “brexit” y otros acuerdos

Entre 2012 y 2016 España se mantuvo como el tercer país del mundo en producción vitivinícola, con 42 millones de hectolitros y un crecimiento del 1 % en cuatro años, solo por detrás de Italia (46 millones) y Francia (45 millones).

Entre 2012 y 2016 España se mantuvo como el tercer país del mundo en producción vitivinícola, con 42 millones de hectolitros y un crecimiento del 1 % en cuatro años, solo por detrás de Italia (46 millones) y Francia (45 millones).

El presidente de la Conferencia Española de Consejos Reguladores Vitivinícolas (CECRV), David Palacios, pidió hoy a la Comisión Europea (CE) que defienda las etiquetas del vino español en las negociaciones del “brexit”, así como en otros acuerdos comerciales como el del Mercosur, que está en su recta final.

“Es uno de los papeles de la CE defender las denominaciones de origen en estos nuevos mercados. Creo que se está haciendo bien. Insistiremos si alguna no termina de recogerse”, dijo Palacios a Efe en el primer congreso de la Federación Europea de Vinos de Origen (EFOW, en inglés), celebrado hoy en Bruselas.

Palacios, también vicepresidente de la EFOW, se refirió así a las negociaciones del acuerdo que la Unión Europea (UE) lleva a cabo con el Mercosur (Brasil, Argentina, Uruguay y Paraguay), que la CE espera cerrar a finales de este año, y en el que uno de los escollos ha sido el reconocimiento de las denominaciones de origen protegidas (DOP) en el texto.

Un asunto que afecta también a la negociación del “brexit”, afirmó Palacios, que “preocupa” al sector.

“El Reino Unido es un escaparate para nuestros vinos y por supuesto que nos afectará. Por muy bien que se negocie la salida habrá aranceles, gastos aduaneros que afectarán a nuestros vinos y los hará menos competitivos”, dijo, y pidió a los negociadores trabajar para la defensa de las marcas de calidad europeas y españolas.

Según datos publicados hoy por EFOW, entre 2012 y 2016 España se mantuvo como el tercer país del mundo en producción vitivinícola, con 42 millones de hectolitros y un crecimiento del 1 % en cuatro años, solo por detrás de Italia (46 millones) y Francia (45 millones), cuyas producciones cayeron, respectivamente, un 5 y un 13 %.

La UE se mantiene como “el primer jugador en este mercado”, según la EFOW, aunque el consumo cae en el continente, frente a un auge de la cifra global, de 228 a 242 millones de hectolitros consumidos a nivel mundial, impulsado por la clase media en países de América del Sur y Asia, entre los que destaca China, donde la ingesta de vino subió un 128 % entre 2012 y 2016.

Cayó sin embargo el consumo en Francia (18 %), Italia (1 %), España (14 %) y Portugal (3 %).

Palacios subrayó que España, que es “el mayor viñedo del mundo, tiene que crecer en valor, no en volumen”.

Del total de la superficie nacional, el 85 % corresponde a zonas potencialmente aptas para la elaboración de vinos DOP y el 8% para Indicaciones Geográficas Protegidas (IGP).

“En España hay 69 DOP y muchas veces el consumidor se fija en una docena”, admitió.

En este sentido, destacó los esfuerzos de las DOP españolas para su internacionalización, “que debe impulsarse desde la UE”, y señaló que aunque “la calidad de todas ellas está más que demostrada, ese carácter exportador en algunas de las regiones ha sido más tardío que en otras”.

En el congreso, en el que estaban presentes los representantes de una veintena de denominaciones vitivinícolas españolas, el presidente de la CECRV apuntó también la necesidad de regular los derechos de plantación y nuevas plantaciones a partir de 2030, fecha en la que expira el sistema actual, y de aportar soluciones para frenar los efectos del cambio climático en el sector.

Palacios esperó que la regulación de las plantaciones vitivinícolas se recoja en la nueva Política Agrícola Común (PAC), cuya reforma se empezará a debatir la semana que viene.

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