Portugal, favorito para presidir el Eurogrupo

El ministro de Finanzas portugués, Mario Centeno, en rueda de prensa para anunciar su intención de optar a la presidencia del Eurogrupo, este 30 de noviembre de 2017 en la sede de su cartera en Lisboa.

El ministro de Finanzas portugués, Mario Centeno, en rueda de prensa para anunciar su intención de optar a la presidencia del Eurogrupo, este 30 de noviembre de 2017 en la sede de su cartera en Lisboa.

De los cuatro candidatos a suceder a Jeroen Dijsselbloem como jefe del Eurogrupo, el ministro portugués de Finanzas, Mário Centeno, aparece como favorito para conducir este estratégico organismo por los derroteros de la reforma de la Eurozona.

“Cuatro ministros presentaron su candidatura”, anunció el Consejo de la Unión Europea, confirmando las informaciones sobre que el liberal luxemburgués Pierre Gramegna, el socialdemócrata eslovaco Peter Kazimir y la letona de centro-derecha Dana Reizniece-Ozola también aspiran al puesto.

Centeno, miembro del gobierno socialista portugués como independiente, justificó su candidatura como una forma de “contribuir a la formación de consensos necesarios para completar la Unión Económica y Monetaria” y destacó la experiencia reciente de su país.

Su elección representaría un éxito para Portugal, uno de los países europeos más afectados por la crisis de la deuda, llegando a recibir un préstamo de 78.000 millones de euros de la UE y del Fondo Monetario Internacional en 2011, y que ya llegó a controlar su gasto público como exigía Bruselas.

COMPETENCIA, EXPERIENCIA Y VISIÓN

Elegido por dos años y medio, el jefe del Eurogrupo preside la reuniones mensuales de este organismo que reúne a los ministros de Finanzas de los 19 países del euro y cuyo objetivo principal es la coordinación de las políticas económicas nacionales.

La elección del sucesor del laborista holandés Jeroen Dijsselbloem tendrá lugar el 4 de diciembre durante un Eurogrupo y el primero que consiga el apoyo de 10 de los 19 ministros será su presidente en pleno debate sobre las reformas de la Eurozona.

Aunque el centro izquierda no es mayoritario, los socialdemócratas reclaman el puesto, máxime cuando miembros del PPE (derecha) copan las presidencias de las principales instituciones como la Eurocámara, el Consejo Europeo y el Ejecutivo comunitario.

El PPE renunció a presentar un candidato y Centeno cuenta con el apoyo del ministro de Economía español, Luis de Guindos (derecha) en virtud de la llamada “afinidad ibérica” como reconoció este último en noviembre. La Francia del socioliberal Emmanuel Macron no lo ve mal.

El portugués es “uno de los candidatos” que “cumple con los tres criterios”: “competencia, experiencia y una visión para una zona euro más integrada”, dijeron fuentes del entorno del ministro francés de Finanzas, Bruno Le Maire, antes del anuncio de su candidatura.

JUGADORA DE AJEDREZ

Sin experiencia en política antes de su nombramiento como ministro en noviembre de 2015, este profesor de economía de 50 años se convirtió rápidamente en un peso pesado del gobierno del socialista António Costa, en el poder gracias a una alianza con partidos antiausteridad.

“La experiencia que Portugal vivió en el pasado reciente muestra que es posible en Europa conciliar objetivos de consolidación fiscal y de crecimiento”, agregó Centeno este jueves. La economía de su país crecería un 2,6% en 2017, según Bruselas, que también apunta a una elevada deuda pública.

Sin filiación política, hasta entonces era un desconocido para los portugueses. En los círculos económicos se le describía como un centrista o un liberal por su posicionamiento a favor de mayor flexibilidad en el mercado de trabajo.

La candidatura sorpresa es, sin embargo, la de la letona Dana Reizniece-Ozola, de 36 años. Ministra de Finanzas desde febrero de 2016, esta jugadora de ajedrez profesional pertenece a un pequeño partido de centro derecha y ecologista.

La impresión “mitigada” cuando Eslovaquia presidió la UE en 2016 y su falta de fluideza en inglés podría jugar en la contra de Peter Kazimir, de 49 años, según algunas fuentes, mientras que para el luxemburgués Gramegna, de 59 años, serían las posiciones de su país en fiscalidad.

La sucesión de Dijsselbloem, al frente del Eurogrupo desde 2013, podría pasar a partir de enero por Portugal, cuyo primer ministro pidió en marzo la dimisión del holandés por unas declaraciones dando a entender que, durante la crisis, los países del Sur se gastaron el dinero en alcohol y mujeres.

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