La amenaza de una guerra comercial desata el temor en los mercados

El presidente del Consejo Europeo, Donald Tusk (dcha), conversa con el primer ministro húngaro, Viktor Orban (2º izq), y el canciller austriaco Sebastian Kurz (izq) durante la segunda jornada de la cumbre de líderes del Consejo Europeo en Bruselas (Bélgica) hoy.

El presidente del Consejo Europeo, Donald Tusk (dcha), conversa con el primer ministro húngaro, Viktor Orban (2º izq), y el canciller austriaco Sebastian Kurz (izq) durante la segunda jornada de la cumbre de líderes del Consejo Europeo en Bruselas (Bélgica) hoy.

La amenaza de una guerra comercial entre Estados Unidos y China desató hoy el temor en los mercados mundiales, aunque las bolsas europeas, ayudadas por la evolución de Wall Street, resistieron mejor el envite que las asiáticas y cerraron con pérdidas no superiores al 2 %.

La intención del Gobierno de Donald Trump de imponer aranceles a las importaciones procedentes de China por valor de 60.000 millones de dólares (48.600 millones de euros) provocó hoy la amenaza de Pekín de hacer lo propio con las estadounidenses por una cuantía, en principio, de 3.000 millones de dólares (2.400 millones de euros).

Los mercados asiáticos, los primeros en abrir, encajaron esos anuncios con evidente preocupación y sufrieron caídas superiores al 2 %.

Por su parte, las principales bolsas europeas se mantuvieron buena parte del día con descensos por encima del 1 %, pero, tras la apertura al alza de Wall Street, moderaron sus pérdidas y varias plazas lograron cerrar con bajadas inferiores a ese porcentaje.

El índice Nikkei de la Bolsa de Tokio acabó con un fuerte retroceso del 4,51 %, lastrado además por una considerable revalorización del yen, que actúa como refugio inversor en situaciones de turbulencia y cuya robustez perjudica las exportaciones niponas.

El referencial chino CSI 300, que reúne los 300 principales valores continentales del gigante asiático, perdió un 2,9 %, mientras que el índice Hang Seng de Hong Kong cedió un 2,45 %.

Pese a que Estados Unidos exceptuó por el momento a los países europeos de su decisión de imponer aranceles de un 25 %y un 10 % sobre sus importaciones de acero y aluminio, los mercados del viejo continente reaccionaron también a la baja ante el temor de que una guerra comercial pueda frenar el crecimiento económico global.

Aunque abrió al alza tras el desplome de casi el 3 % del jueves, la bolsa neoyorquina retrocedía hoy a media sesión y el Dow Jones de Industriales, su principal indicador, bajaba un 0,33 %.

En Europa, la Bolsa de Fráncfort -en la que tienen mucho peso las grandes empresas exportadoras alemanas- encabezó la lista de pérdidas con una caída del 1,77 % del Dax 30, seguida por París, cuyo índice CAC 40 se dejó un 1,39 %.

El IBEX 35 de Madrid perdió un 0,99 %, el FTSE de Londres un 0,44 % y el FTSE MIB de Milán un 0,49 %.

Las empresas más afectadas por las pérdidas fueron las que tradicionalmente se ven influidas en mayor medida por la coyuntura económica junto a las que más podrían sufrir los efectos de una guerra comercial, como las dependientes de las materias primas.

Los bancos, las compañías automovilísticas, las tecnológicas y la industria se anotaron los mayores descensos en los mercados europeos.

El índice EuroStoxx 50, que incluye a las 50 mayores compañías por capitalización bursátil de la eurozona, llegó a caer a primera hora por debajo de los 3.000 puntos, su nivel más bajo en un año, pero más tarde se recuperó y cerró con un descenso del 1,50 %, hasta los 3.298,07 puntos.

También el índice de referencia europea STOXX 600, que agrupa a las 600 mayores empresas, cayó a su nivel más bajo desde febrero de 2017.

La aversión al riesgo de la renta variable ante una eventual guerra comercial entre las dos principales economías del mundo llevó a los inversores a orientarse hoy sobre todo hacia las divisas consideradas refugio, el oro o la deuda pública europea.

El yen japonés y el franco suizo se revalorizaron considerablemente frente al dólar y, en menor medida, frente al euro.

La moneda japonesa alcanzó su máximo desde finales de 2016, mientras que el oro aumentó su precio hasta más de 1.340 dólares la onza, con lo que marcó su máximo en más de un año.

Los bonos europeos atrajeron también la inversión en medio del temporal, entre ellos el español, que, como consecuencia de las compras, vio caer su rentabilidad por debajo del 1,3 %.

Los analistas se encuentran divididos respecto a la posibilidad real de que se llegue a desatar una guerra comercial en toda regla entre EEUU y China.

Muchos consideran que las posiciones actuales responden más bien a un intento de ganar posiciones para una negociación comercial, que podría acabar incluso con el levantamiento de algunos aranceles ya existentes.

Destacan además que especialmente las bolsas europeas, debido a la buena marcha de la economía de la eurozona y los positivos resultados empresariales, tienen todavía una alta capacidad de resistencia ante las turbulencias.

Otros advierten, sin embargo, de que, en una situación de gran volatilidad como la actual, cualquier cosa es posible si se concreta la amenaza de un conflicto comercial.

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