Gran parte de la Eurocámara da un voto de confianza al plan de inversión de Juncker

Jean-Claude Juncker, Presidente de la Comisión Europea.

Gran parte de la Eurocámara, los grupos parlamentarios popular (PPE), socialdemócrata (S&D) y liberal (ALDE), dieron hoy un voto de confianza al plan de inversiones de 315.000 millones de euros que presentó en el hemiciclo el presidente de la Comisión Europea, Jean-Claude Juncker.

En contra se mostraron por su parte los Verdes y la Izquierda Unitaria (GUE/NGL), así como la mayor parte de los No Inscritos, la mayoría de tendencia euroescéptica.

El tercer grupo en número de escaños, los conservadores y reformistas (ECR), que lideran los hombres del primer ministro británico, David Cameron, en la Eurocámara, mostraron su escepticismo a un plan que, a su juicio, no se ocupa de resolver las barreras burocráticas y reguladoras que alejan a los inversores de Europa.

“Hoy es un buen día para Europa”, afirmó tras escuchar a Juncker el líder del PPE, Manfred Weber, que consideró que el paquete de inversiones “lanza una señal de optimismo”.

Jean-Claude Juncker, Presidente de la Comisión Europea.

Jean-Claude Juncker, Presidente de la Comisión Europea.

Weber llamó a los Estados a que hagan sus contribuciones al plan de inversión y advirtió de la importancia de que se vele por la estabilidad presupuestaria en la UE y en cada una de las economías comunitarias para su éxito.

También el presidente del grupo S&D, Gianni Pittella, quiso dejar claro el apoyo de sus escaños al plan Juncker, aunque señaló que hubieran deseado “una mayor aportación pública al fondo”.

Pittella reclamó a Juncker transparencia sobre el plan para que “los ciudadanos sepan dónde va el dinero” y destacó el hecho que las inversiones de los Estados queden al margen del cómputo de déficit y deuda.

“Es algo histórico. Acaba con el tabú de la rigidez. No es cambiar las reglas. Es hacerlas flexibles. Las políticas tienen el deber de aplicar con inteligencia las reglas, porque no somos contables, sino políticos”, explicó el socialdemócrata.

En el otro lado del hemiciclo, el griego Dimitrios Papadimoulis (GUE/NGL), lanzó un mensaje mucho menos optimista: “su paquete no cambiará nada (…) es una gota en el Océano.

El presidente de la Comisión Europea (CE), Jean-Claude Juncker, afirmó hoy que después de "años de lucha" de la UE para restaurar su credibilidad financiera y promover reformas

El presidente de la Comisión Europea (CE), Jean-Claude Juncker, afirmó hoy que después de “años de lucha” de la UE para restaurar su credibilidad financiera y promover reformas

“Usted promete un apalancamiento de inversiones de 15 euros por cada euro y no hay ni un solo economista en el mundo que se crea esas condiciones”, señaló.

En la misma línea, el eurodiputado ecologista Philippe Lamberts señalaba que el plan “privatiza beneficios y socialista pérdidas”.

“Su plan quiere cubrir con dinero público las inversiones privadas desencaminadas”, señaló en nombre de los Verdes.

Teniendo en cuenta que PPE, S&D y ALDE suman 478 de los 754 eurodiputados, Juncker cuenta a priori con el respaldo necesario de la Eurocámara para seguir adelante con su plan.

Su nuevo plan de inversiones

El presidente de la Comisión Europea (CE), Jean-Claude Juncker, afirmó hoy que después de “años de lucha” de la UE para restaurar su credibilidad financiera y promover reformas, Europa pasa una página y da un nuevo impulso a la inversión con un plan de 315.000 millones de euros.

“Hoy Europa pasa una página. Tras años de luchar para restaurar la credibilidad fiscal y promover reformas, hoy añadimos un tercer elemento a un círculo virtuoso: un plan de inversión ambicioso pero realista para Europa”, dijo Juncker al pleno del Parlamento Europeo (PE), reunido en Estrasburgo (Francia).

“Navidad ha llegado temprano”, dijo el ex primer ministro de Luxemburgo al presentar oficialmente su plan de inversión pública y privada para la Unión Europea (UE) de 315.000 millones de euros durante los próximos tres años y cuyo anuncio ha sido adelantado ante la renqueante economía comunitaria y la falta de inversiones, con una bajada del 15 % desde los niveles de 2007.

En su opinión, “Europa necesita arrancar en este sentido y la Comisión le está aplicando los cables de arranque” con el nuevo plan.

El plan de la CE consiste en crear el llamado Fondo Europeo para Inversiones Estratégicas, que estará gestionado por el Banco Europeo de Inversiones (BEI) y cofinanciado por esta entidad y por la CE, y que contará con 21.000 millones de euros como palanca para atraer más inversiones.

Para Juncker, invertir en Europa significa más que cifras, proyectos, dinero o reglas, ya que el objetivo gira en torno a los ciudadanos europeos, principalmente los desempleados.

En septiembre pasado había 24,5 millones de parados en la UE y 18,3 millones en la eurozona, según datos de Eurostat.

La CE pretende sumar entre 330.000 millones y 410.000 millones de euros al producto interior bruto (PIB) de la UE y crear ente 1 millón y 1,3 millones de empleos en los próximos tres años.

“Debemos enviar un mensaje a los ciudadanos de Europa y al resto del mundo: Europa está de vuelta. Este no es el momento de mirar para atrás. La inversión es sobre el futuro”, recalcó Juncker.

Admitió no obstante que la UE no debe ahora descuidar los sacrificios hechos durante los últimos seis años para superar la crisis, sino seguir reformando y seguir abriendo mercados.

Sostuvo también que esos son dos elementos necesarios pero no suficientes para generar crecimiento, pues subrayó que “ningún árbol puede crecer solo con aire y tierra”, de manera que consideró que su plan de inversión “es el agua” para ello.

Juncker subrayó que por primera vez, la CE une estos tres elementos y los agrupa en un único y simple mensaje: “Europa puede ofrecer esperanza a sus futuras generaciones y al resto del mundo un núcleo prometedor y atractivo para el crecimiento, el empleo y la inversión”.

El presidente de la CE recordó que, pese a la gran liquidez en los mercados monetarios y corporativos la inversión no remonta en Europa y al mismo tiempo que los recursos públicos son limitados.

Por ello el plan de Juncker apuesta por un mejor uso del dinero público, al utilizarlo como garantías que serán a su vez palanca para atraer más inversiones para inyectarla en la economía real y en proyectos clave de infraestructuras de transporte, de banda ancha, de energía, educación e investigación, entre otros.

“No vamos a traicionar a nuestros hijos y nietos escribiendo nuevos cheques que deberán pagar al final ellos”, sostuvo, al tiempo que prometió que las contribuciones de los Estados miembros al nuevo fondo de inversión no contarán como déficit.

Apeló a las diferentes fuerzas a apoyar su plan, al afirmar que “ahora no es el momento para luchas nacionales, políticas o ideológicas. Es el momento para un gran consenso político y social, un gran pacto para poner a Europa a trabajar de nuevo”.

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