Luis Verea, propietario de Cerámica Verea: “Somos la primera fábrica de tejas en estar certificada en Galicia Calidade”

Garantiza que durante 50 años sus tejas no van a presentar defectos estructurales

IMG_1575_logoPara él una teja significa “protección”. Como el escudo para el guerrero.  Aun así, no empezaría ninguna casa por el tejado. Cimientos y tejado son, para él, dos puntos en los que no se debería mirar el ahorro ya que son cruciales en toda edificación. Luis Verea es cuarta generación de ceramistas y ya está preparando a la quinta. Desde su bisabuelo que era ‘cavaqueiro’ y su abuelo hasta su padre, que, con 90 años, no perdona la visita diaria a la fábrica.

En 1967, su padre, Luis también, vuelve al sector al adquirir una pequeña ‘tellería’, en Lanzá, Mesía, A Coruña, a su propietario, tras el fallecimiento del socio, ambos de O Rosal. Hoy son 30 hectáreas lo que ocupa esta fábrica con unos 43.000 metros cuadrados cubiertos, tres líneas de producción –la tercera línea produce 200.000 tejas cada 24 horas y la segunda, tras una inversión para actualizarla, 40.000- y ocupa a más de medio centenar de trabajadores. ‘Verea tejas y tejados’ –porque tienen también una empresa de colocación- ya ha llegado a los respetables 50 años cumplidos.

Cerámica Verea lleva el nombre de Galicia por toda España y América, con presencia especial en EEUU. Y por supuesto en Galicia. Desde el mes de octubre todos sus productos están bajo el sello de Galicia Calidade. “Somos la primera fábrica de tejas en estar certificada”. Y esto con unos estándares muy exigentes. “Incluso mayores que los de la certificación de AENOR”, puntualiza Luis. “Esto es bueno porque al final prestigia al producto”.

Una buena teja –explica Luis Verea- es la que tiene durabilidad. Esto es, resistencia mecánica a las heladas y tolerancia estructural frente a las variaciones. Por eso, cada día, se someten a pruebas de congelación, en el laboratorio de la empresa, unas muestras de los productos fabricados esa jornada para garantizar esa durabilidad. De esta forma, Cerámica Verea garantiza que durante 50 años sus tejas no van a presentar defectos estructurales. Esto era impensable en las tejas que se fabricaban antes cuya durabilidad estaba entre los 8 y los 10 años.

Las arcillas siguen siendo las mismas pero el proceso de fábrica es más depurado, las máquinas más potentes, la mezcla está mejor hecha con un poro más pequeño gracias a la molienda de la arcilla…

Luis Verea habla del presente y del futuro del mundo de la cerámica, después de la crisis. Y para hacerse una idea… en el año 80 en Galicia había, entre cerámicas de tejas y de ladrillo, unas 50 empresas. Hoy de tejas solo quedan cuatro en nuestra autonomía tras esta brutal reestructuración.

Verea Tejas y Tejados, cuenta su consejero delegado, descubrió en buen momento –antes de la crisis de 2008- los beneficios de la exportación. Viajaron en 2007 a EEUU y vieron la posibilidad de venderles producto. Fue un inicio débil pero los posicionó cuando arreció la crisis. “Fue una suerte –exclama Luis Verea-, cuando empezó la crisis; nosotros en 2009 ya estábamos exportando”.

Ahora mismo esta empresa de Mesía exporta ya el 50% de su producción y quizá vaya en aumento durante este 2018.

Verea conoce bien el mercado americano. Por eso puso la línea 2 de su fábrica a producir para exportar allí. Producen la Teja Spanish S que, según su web oficial, es la única teja mixta que reproduce la estética de la curva. Es la teja mixta con mayor facilidad de instalación, apta sobre placas onduladas (fibrocemento y onduline) sin necesidad de rastrel. Luis siempre tuvo muy claro que lo mejor es hacer el producto que ya tiene su mercado, en lugar de intentar vender un producto para el que hay que abrir mercado. A los americanos les gusta “la línea recta”, dice, esto es, son de ideas fijas… Por eso, cambiar la cultura de instalación es “delicado” y a largo plazo. “Aquí el largo plazo te lleva al cementerio”, concluye.

Del mercado gallego de cerámica, Luis Verea dice que está “un poco parado”. Solo se hacen rehabilitaciones y retejados en zonas del Camino de Santiago. “Obras nuevas no hay. Todo es rehabilitación”.

Encima hay una competencia de otros materiales “como la chapa metálica que sube de Portugal”. Señala Luis que la chapa tiene “un ciclo de vida muy corto. Son productos que a los 10 años van a dar muchísimos problemas y, realmente, no son más baratos. Son modas”.

Al mundo empresarial, desde su sector, Verea los anima a invertir en sus empresas sin ahorrar en los adelantos que existen para avanzar y progresar y así ser más competitivo. “Cuanto más avances, mejor se podrá competir y reducir costes, aumentando la calidad. Que no tengan miedo de invertir y mejorar”. Y concluye: “Si puedes dar calidad a un precio competitivo, eso es el futuro”.

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