Leça de Balio, el monasterio luso que revive la peregrinación a Compostela

El comisario de la exposición, Joel Cleto, explicando el recorrido expositivo de Monasterium KM234.

El comisario de la exposición, Joel Cleto, explicando el recorrido expositivo de Monasterium KM 234.

El Monasterio de Leça de Balio (datado en un documento del año 1003) –a 10 kilómetros de Oporto- vive una nueva vida de la mano de la empresa privada Lionesa. El proyecto ‘Quinta do Mosteiro’ quiere acabar convirtiéndolo en un icono de la peregrinación del Camino de Santiago. La exposición ‘Monasterium, Km234’ y la construcción de un espacio multifuncional obra del arquitecto Álvaro Siza Vieira y del arquitecto paisajista Sidónio Pardal junto con la apertura al público de este convento inicia una nueva etapa de este patrimonio único.

El monumento encierra la historia de Portugal y la historia de los caminos de Santiago. Situado en plena ruta xacobea, justo a 234 kilómetros de Compostela -por eso el título de la exposición- es “una plataforma” para que, llegado aquí, el peregrino decida, si seguir el camino antiguo por Braga, o bien el nuevo camino por la Costa.

MONASTERIUM KM234

Esta primera exposición titulada Monasterium KM234 quiere, en palabras de la organización, “despertar el interés y dar a conocer mejor el futuro que está naciendo en este monasterio”.

El recorrido expositivo ayuda a viajar por la historia del Monasterio de Leça de Balio, por la historia de Portugal y por el Camino de Santiago. La colección expuesta es de 55 imágenes y 7 obras de arte. En sus partes diversas da a conocer al apóstol de Cristo, Santiago, que da origen a la historia; descubre a los peregrinos que construyeron el itinerario así como presenta al monasterio como parte del tramo portugués.

La exposición Monasterium KM234 es de entrada libre y permanecerá abierta hasta fin de año. Fue inaugurada en el ‘Año Europeo del Patrimonio Cultural’ y en la semana del Día Internacional de los Museos. La exposición y el espacio pretenden ser un lugar de acogida al peregrino. Hasta ahora no era accesible al público y, por lo tanto, a los peregrinos, la visita al interior del convento. Desde ahora es posible gracias a esta iniciativa de la empresa privada Lionesa, propietaria del inmueble que está al lado de la iglesia gótica del siglo XIV.

El monasterio, del siglo XII, perteneció a la Orden de los Caballeros de San Juan del Hospital, caballeros hospitalarios, de la orden de Malta. El convento tenía el carácter de hospital –más amplio que el concepto actual de hospital- y acogía a los peregrinos del Camino de Santiago. En la exposición se puede ver el primer libro de óbitos del hospital donde se registra el fallecimiento de un peregrino en 1623.

La propiedad pasa por diversos avatares como las guerras entre absolutistas y liberales (1.674), que se saldan con la extinción de las órdenes religiosas. Nacionalizado en 1834, pasó a manos privadas. Su primer propietario fue Ezequiel de Campos. Este ingeniero realizó importantes obras de restauración e intentó hacerlo sostenible a través de una explotación agrícola-ganadera. En la actualidad es Monumento Nacional.

SIZA Y PARDAL

En el espacio más noble, la sala capitular, se expone la maqueta de una obra que, en palabras de Pedro Pinto, presidente de Lionesa, “va a acrecentar el patrimonio con más patrimonio”.

El famoso arquitecto portugués Álvaro Siza Vieira ha hecho equipo, por primera vez, con el arquitecto paisajista Sidónio Pardal para concebir un espacio multifuncional, en los jardines del monasterio (3.8 hectáreas), que servirá como un centro de espiritualidad de carácter ecuménico. Joel Cleto, comisario de la exposición, lo caracteriza por su arquitectura. Los juegos de la luz natural –una forma de emular la luz en la iglesia gótica próxima-, la altura de la puerta de entrada, el patio con una imagen de peregrino y otros símbolos jacobeos así como una mínima zona cubierta. Estará construido en cemento blanco, su altura no rebasará la del edificio antiguo del convento y tendrá una superficie de 400 metros cuadrados.

Pedro Pinto destaca la brillante idea del arquitecto luso Siza así como la seguridad con la que señaló su emplazamiento dentro de la finca, estratégicamente buscado no sólo por la luz sino de cara a la carretera próxima. Ya posee todas las licencias para empezar su construcción aunque no hay prisa, según da a entender.

Pinto vincula esta intervención, así como en los jardines, al “impacto e interés” que despierte la exposición ya abierta de Monasterium KM 234. Y apunta un posible remate de obras de mejora en el edificio –área expositiva cubierta de 1.000 metros cuadrados y 600 de la descubierta, junto a 150 metros cuadrados para el espacio educativo-, la construcción del nuevo edificio de Siza-Pardal y la reordenación del espacio ajardinado en el primer trimestre del año 2020. El presupuesto, al ser privado, está abierto y en este momento se habla de 10 millones de euros. “El proyecto no está cerrado”, repite Pinto.

Pedro Pinto, presidente de Lionesa, propietaria de este espacio, quiere contribuir a la creación de una marca turística lusa apoyada en los caminos de Santiago. Es una iniciativa para la que no le importaría trabajar codo con codo con otras empresas o instituciones. “Esta marca podría ser un motivo de atracción para el turismo internacional”, dice.

El Monasterio de Leça de Balio, bajo esta dirección, quiere constituirse en una nueva “centralidad turística”. Para ello se está pensando en cómo formar guías, cómo poner en el mapa de las rutas internacionales el camino a Santiago Portugués, entre otras cosas.

De momento, lo cierto es que la exposición está disponible para visitar de forma gratuita con el atractivo de recorrer el espacio interior del convento hasta ahora cerrado.

Aquí empieza una nueva etapa histórica de este edificio que destaca por su monumentalidad y que rezuma historia.

Print Friendly, PDF & Email
Me gusta
Me gusta Me encanta Me divierte Me asombra Me entristece Me enfada
11