El PP retrasa una semana el debate de los Presupuestos en el Senado

Si el PP cambia los PGE será un ejercicio de revanchismo y venganza, dice Urkullu

Fotografía facilitada por el PP, del portavoz del grupo popular en el Senado, José Manuel Barreiro, junto al portavoz adjunto, Javier Arenas (i), durante la rueda de prensa que ha ofrecido hoy en el Senado.

Fotografía facilitada por el PP, del portavoz del grupo popular en el Senado, José Manuel Barreiro, junto al portavoz adjunto, Javier Arenas (i), durante la rueda de prensa que ha ofrecido hoy en el Senado.

El PP utilizará su mayoría absoluta en el Senado para retrasar una semana el debate presupuestario en la Cámara Alta, que inicialmente preveía discutir a partir de mañana martes en el pleno los vetos de los grupos a las cuentas públicas.

El portavoz del grupo popular en el Senado, José Manuel Barreiro, ha anunciado en rueda de prensa que los senadores del PP van a solicitar por un lado ampliar cinco días el plazo para presentar enmiendas parciales a los Presupuestos Generales del Estado para 2018 y por otro aplazar a la semana próxima el debate de totalidad.

Los ‘populares’ han asegurado que promueven este retraso en el debate de las cuentas porque, al no haber nombrado aún Pedro Sánchez los miembros de su Gobierno, no hay un ministro de Hacienda con el cual los senadores puedan debatir sobre el proyecto de ley presupuestario.

En cuanto a las enmiendas, Barreiro ha anunciado que su partido introducirá propuestas de modificación en el Senado para “mejorar” los presupuestos pero no para ir “contra nadie”, y que lo hace ahora que está “liberado” después de que otros han sido los que han roto el consenso sobre esta ley.

Al defender el retraso del debate, Barreiro ha considerado transparente y coherente que haya “un plazo suficiente” para que el nuevo representante del Gobierno pueda venir aquí a discutir a la Cámara Alta con los senadores”, ha remarcado José Manuel Barreiro.

En este sentido, ha explicado que “no parecería lógico” que con un “Gobierno unipersonal” porque el socialista Sánchez aún no tiene ministros, fuera el titular de Hacienda en funciones, Cristóbal Montoro, del anterior Ejecutivo del PP, quien los defendiera.

Y ha hecho hincapié en que aunque no es obligatorio que el ministro acuda al Senado a presentar esta ley, con el PP Montoro siempre “ha venido a dar la cara”, primero en el Congreso y luego en el Senado, y ha recalcado que no diría “mucho a su favor” si un ministro “no es capaz de defender su propia ley”.

La mayoría absoluta que el PP tiene en la Cámara Alta, y también en la Mesa del Senado, garantiza que la petición que va a cursar el grupo popular salga adelante y finalmente el pleno de mañana quede únicamente para debatir mociones y mociones consecuencia de interpelación que estaban incluidas en el orden del día.

José Manuel Barreiro también ha justificado la decisión de solicitar la ampliación en cinco días del plazo para las enmiendas parciales que acababa a las seis de la tarde de hoy para “tratar de mejorar” el contenido del proyecto.

Y ha asegurado que las enmiendas que presentará el PP “no irán en contra de nadie”, sino “a favor de la ciudadanía”, pero sí ha reconocido que ahora el PP está “liberado” de los compromisos que alcanzó para lograr en el Congreso el consenso que permitió aprobar los presupuestos.

Por eso ahora, ha proseguido, el PP puede enmendar sus propias cuentas para introducir “mejoras importantes” y a partir de ahí, ha advertido, “tendrán que pronunciarse” los demás.

Barreiro ha defendido que con esta maniobra el PP quiere también dejar claro que “estamos ante un Gobierno incapaz” de articular una propuesta presupuestaria distinta a la del PP.

Y es que al hacer suyas las cuentas, ha criticado, lo que era para los socialistas “muy muy muy malo” ahora parece “muy muy bueno”.

Además, Barreiro ha considerado de una “hipocresía política tremenda” que el PNV les acuse de “revancha” cuando el Gobierno trabajó con ese partido y con otros seis más para consensuar el proyecto presupuestario y no fue Mariano Rajoy, sino los nacionalistas vascos, quienes rompieron ese compromiso.

VASCOS

urkullu

El lehendakari, Iñigo Urkullu.

El lehendakari, Iñigo Urkullu, ha considerado hoy que si el PP enmienda los Presupuestos Generales del Estado (PGE) en el Senado para variar inversiones pactadas con el PNV llevará a cabo un “ejercicio de revanchismo y de venganza mal entendido”.

En una rueda de prensa en Vitoria, Urkullu ha afirmado que “fue Ciudadanos quien hizo caer a Mariano Rajoy” al anunciar que le retiraba su apoyo y que el PNV “no tenía ninguna sociedad con el Gobierno” más allá de haber respaldado los presupuestos y de la “actitud leal” que mantiene siempre con el Ejecutivo central.

De hecho ya ha conversado con el actual jefe de Ejecutivo, Pedro Sánchez, para mostrarle su disposición a mantener una reunión y pedirle que tenga en cuenta al grupo nacionalista en el Congreso porque trabajará “por la estabilidad sea con un presidente o con otro”.

El lehendakari ha defendido que el PNV ha actuado con responsabilidad y ha asegurado que cuando el viernes habló con el ya expresidente Rajoy este no le transmitió “reproche alguno” por el respaldo vasco a la moción de censura. “Al contrario”, ha añadido.

En esa conversación Urkullu explicó a Rajoy las circunstancias que llevaron al PNV a apoyar la moción, que hoy ha reproducido ante los medios de comunicación.

En primera lugar, la sentencia del caso Gürtel y la falta de decisiones por parte del PP, del Gobierno y del propio Rajoy, que tras conocer el fallo, podía haber tomado “otras decisiones personales”.

En ese momento, el “socio preferente” del PP, Ciudadanos, retiró su apoyo a los populares y el PSOE presentó una moción de censura, que puede servir -ha apuntado- para abrir “una nueva etapa que favorezca la regeneración moral y ética” de la política.

“Si Ciudadanos retira su apoyo, ¿es suficiente el apoyo del PNV? No, no es suficiente”, ha recalcado el lehendakari.

Ha reclamado por ello “una interpretación cabal y justa de cuál ha sido la secuencia y la posición de algunas formaciones políticas (Cs) que han arrastrado a otras (PP)” en lugar de “culpar de traición a alguien (PNV) que no tenía ningún tipo de sociedad con el partido gobernante, salvo el apoyo a los presupuestos y una actitud siempre leal con el partido que esté en el Gobierno”.

Cualquier otra interpretación de lo ocurrido supone que “se están perdiendo de vista” las causas de la caída del Ejecutivo popular, ha añadido.

En este contexto la hipótesis de que el PP enmiende sus propios presupuestos en el Senado para modificar las inversiones para Euskadi pactadas con el PNV, constituiría “un ejercicio de revanchismo y venganza mal entendido”, y, además, “no se corresponde con la valoración de que los presupuestos eran positivos para el conjunto del Estado”, como defendía el PP antes de la moción.

En este nuevo escenario el lehendakari ha pedido un margen de cien días para el nuevo gobierno socialista y le ha expresado el deseo del PNV de agotar la legislatura en pro de la estabilidad.

Ha reivindicado en este sentido que los partidos que apoyaron la moción de censura actúen con responsabilidad y coherencia ante la posibilidad de que algunas formaciones hayan votado a Sánchez “solo para quitar a Rajoy y desde el siguiente minuto empezar a hacer oposición”.

Al nuevo presidente ya le ha solicitado una reunión para abordar temas como la recuperación económica y la creación de empleo, el mantenimiento de los servicio públicos, la convivencia y los derechos humanos, y la aspiración de “más y mejor autogobierno”, asunto este último que podría servir para abordar la reforma del modelo territorial del Estado.

Preguntado por si su apoyo a la moción de censura complicará la gobernabilidad en Euskadi, ha recordado que el Ejecutivo autonómico lo forman dos partidos (PNV y PSE) y no tres, aunque en los últimos años los presupuestos y otras medidas de calado como la reforma fiscal se hayan pactado con el PP.

Ha explicado que, hasta la fecha, el Gobierno Vasco ha negociado y pactado con quien ha tenido voluntad de hacerlo y que así será en el futuro. “El juego está abierto”, ha dicho.

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