La Semana Santa extremeña, entre la veneración, tradición y el Interés Turístico

 Los "Empalaos" de Valverde de la Vera.

Los “Empalaos” de Valverde de la Vera.

La solemnidad y veneración se mezclan con las tradiciones más arraigadas en la Semana Santa de Extremadura, a la que se le reconoce una fiesta de Interés Turístico Internacional, la Semana Santa de Cáceres, además de dos de interés nacional, Badajoz y Mérida.

 

A medio camino entre la sobriedad castellana y la idiosincrasia andaluza, Extremadura conmemora la fiesta religiosa de la pasión, muerte y resurrección de Jesucristo con una Semana Santa muy variopinta, con tradicionales procesiones, vía crucis y pasiones vivientes.

 

Esta fiesta, que comienza el Domingo de Ramos con la procesión de la Borriquilla, contará este año con la novedad de la primera procesión magna de Cáceres bajo la denominación de interés internacional, en la que saldrán unos 14 pasos desde el centro de la ciudad hasta la Plaza Mayor, pegada al casco antiguo.

 

Solo dos cofradías no participarán en este desfile procesional magno, una de ellas es la del Cristo Negro, pues tiene prohibido salir en procesión fuera del recinto amurallado y nunca en día distinto al Miércoles Santo.

 

Este Cristo Negro, una talla del siglo XIV, llamado así por el color oscuro de su madera, sale por las calles de la zona antigua de Cáceres el Miércoles Santo, al llegar la medianoche y es una de las procesiones más afamadas de la ciudad, donde solo el golpe destemplado de los timbales y el sonido de la esquila rompen el silencio de la noche.

 

Asimismo, la talla del Cristo Negro, de autor anónimo, guarda una leyenda, de origen desconocido, que prohíbe tocar o mirar a los ojos “sin devoción” al Cristo durante la procesión, por la probabilidad de encontrar la muerte durante ese año. Esta procesión, de origen medieval y posible vinculación templaria, fue recogida el pasado año por la revista “National Geographic”.

 

Otro de los atractivos cacereños para el turista de Semana Santa es, además de su casco antiguo medieval, su gastronomía, puesto que este año ostenta la capital española gastronómica.

 

En la provincia de Cáceres encontramos otro rito secular que permanece sin apenas cambios desde sus orígenes en el siglo XVI: los “Empalaos” de Valverde de la Vera.

 

Estos penitentes, entre 15 y 25 cada año, suelen ser hombres anónimos que el Jueves Santo, tras haber hecho una promesa, desfilan un vía crucis por las calles del pueblo, ataviados con una soga de esparto en el pecho que sujeta el timón de arado y una enagua blanca de cintura hacia abajo, además de llevar una corona de espinas con un velo blanco en el rostro.

 

Así recuerdan los “empalaos” al crucificado, en otra escena silenciosa nocturna de la Semana Santa regional, y acompañados en su recorrido por el cirineo que van cubiertos con una capa antigua y va alumbrando al penitente con un farolillo, además de ayudarle en sus caídas.

 

También en esta provincia encontramos escenificaciones de la pasión como las más recientes de Valdefuentes o Torreorgaz. Pero la más conocida es la llevada a cabo desde 1987 por unos 150 vecinos de Torrecilla de los Ángeles, que cada año recibe la visita de más de 4.000 personas durante la representación de la pasión viviente el Jueves Santo y que multiplica con creces sus menos de 700 habitantes.

 

La provincia de Badajoz también cuenta con escenificaciones de la Pasión, como las de Orellana la Vieja y Oliva de la Frontera.

 

Este último municipio celebra este año el 40 aniversario de su pasión viviente, que será representada por 500 vecinos en tres días: el Domingo de Ramos, Jueves Santo y Viernes Santo.

 

Dicha representación confía en cumplir el próximo año todos los requisitos para ser declarada Fiesta de Interés Turístico Nacional.

 

La Semana Santa de la ciudad de Badajoz, donde salen a la calle 28 pasos, con unos 4.450 nazarenos, cuenta este año como novedad con un centro de atención al costalero atendido por fisioterapeutas.

 

Un Vía Crucis en el Anfiteatro Romano tendrá lugar en la madrugada del viernes al Sábado Santo en Mérida, una ciudad cuya Semana Santa es de interés turístico nacional, que pretende ser de interés internacional y cuyos pasos transitan por un marco histórico vinculado a la época de los primeros cristianos.

 

Otra Semana Santa de gran tradición es la de Jerez de los Caballeros (Badajoz), que aspira a convertirse en Fiesta de Interés Turístico Nacional, con una gran belleza en sus imágenes y que cuenta también con “empalaos” el Lunes Santo en la procesión de la Hermandad de la Vera Cruz.

 

Por su parte la celebración de la Semana Santa en Plasencia (Cáceres), que este año se ha hermanado con las cofradías de la cacereña Coria, dejará bellas estampas con sus actos procesionales que desarrollan por el casco monumental de la ciudad, una celebración que viene ya documentada en este municipio desde el siglo XII.

 

Ya el Domingo de Resurrección, se festeja en Villanueva de la Serena (Badajoz) la espectacular procesión de la “Carrerita” de la Virgen de la Aurora en su encuentro con Cristo resucitado. Esta veloz procesión reúne a miles de personas en la Plaza de España de la localidad villanovense.

 

Otra fiesta de interés regional que conmemora el Domingo de Resurrección es el “Chíviri” de Trujillo (Cáceres), con la que muchos culminan la Semana Santa en la Plaza Mayor del municipio, en una fiesta llena de folclore y música.

 

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