La Amazonia brasileña cuenta con el compromiso de ayuda franco-alemana con acciones en el estado de Acre

Concretado, entre otras, en plantar 3 millones de árboles productivos

a iniciativa surgió tras reiteradas alertas de ambientalistas e investigadores que por años han advertido sobre los riesgos de cambios irreversibles en la Amazonia.

a iniciativa surgió tras reiteradas alertas de ambientalistas e investigadores que por años han advertido sobre los riesgos de cambios irreversibles en la Amazonia.

Instituciones de Francia y Alemania unen fuerzas para promover proyectos de agricultura familiar sostenible que buscan la preservación de la Amazonia brasileña y evitar una mayor deforestación en el principal pulmón del planeta.

La iniciativa surgió tras reiteradas alertas de ambientalistas e investigadores que por años han advertido sobre los riesgos de cambios irreversibles en la Amazonia, una vasta región que podría en las próximas décadas convertirse en un ecosistema con una biodiversidad más degrada y similar al menos frondoso altiplano central del país.

La Amazonia brasileña perdió 6.624 kilómetros cuadrados de cobertura vegetal entre agosto de 2016 y julio de 2017, un área equivalente a la de la región metropolitana de Río de Janeiro.

La Procuraduría General de Brasil anunció este jueves la creación de una fuerza especial para que proceda a denunciar individualmente a 2.300 personas y empresas acusadas de desforestar la Amazonia, a las que les exigirá reparar los daños provocados y pagar elevadas indemnizaciones.

Además de las acciones de las autoridades, los Gobiernos regionales se han unido a instituciones de otros países, principalmente europeos, que buscan preservar la Amazonia y generar renta para sus habitantes a través de la agricultura familiar sostenible.

La primera acción franco-alemana en el amazónico estado de Acre, fronterizo con Bolivia y Perú, comenzó en 2011 en el municipio de Assis Brasil, a 340 kilómetros de Río Branco, la capital regional, y hasta hoy contabiliza 3 millones de árboles productivos plantados en la zona conocida como Iracema.

La inversión de 500 millones de reales (unos 135 millones de dólares) y que beneficia a 1.500 familias de la región estuvo a cargo del banco alemán KFW y contó con el apoyo del Gobierno de Acre, que promueve la iniciativa como herramienta para generar renta e instrumento de inclusión social.

El programa permitió el desarrollo de técnicas de cultivo para árboles de caucho, castañas, cupuaçú y otras frutas propias de la Amazonia, como banano, acerola, graviola, limón, piña y açaí.

Gracias al programa de agricultura familiar sostenible, el látex extraído de los árboles de caucho de Acre fue a parar a la industria europea, a través de la fabricante francesa de calzado Vert, que para su demanda de 50 toneladas de materia prima recibe 9 de caucho nativo de la Amazonia desde hace 13 años.

La compañía francesa adquiere el caucho en CVP (Cernambi Virgen Prensado) y hoja líquida ahumada, un formato que da valor agregado al producto y llega a comercializarse a 12 reales (unos 3,2 dólares) por kilo, incluidos los subsidios del Gobierno regional.

El agricultor y activista Isaías Flores, que acompañó la lucha del ambientalista brasileño Chico Mendes, asesinado en 1988 por defender la selva y los ‘caucheros’, forma parte del programa y con la actividad rural sostiene a su familia en una área que estaba devastada y años atrás era utilizada para la actividad pecuaria.

“Creo que si todo el mundo pensara un poco en esta situación jamás uno tendría una Amazonia sin definición del tiempo. Todo es un asunto climático causado por la deforestación y los incendios y para dar ejemplo hicimos este plantío, incluso porque tenía el sueño de hacer esto”, manifestó Flores en declaraciones a Efe.

De acuerdo con el agricultor, que forma parte del programa regional ‘Bosques Plantados’, los productores de Acre esperan doblar la capacidad de producción de látex y caucho nativo de la selva que son utilizados también por compañías nacionales, como la fabricante de implementos de aseo Veja, lo que garantiza la comercialización.

“Creo que nuestro plan mejor es invertir en la agricultura, principalmente en el asunto de los bosques plantados porque eso va a dar un retorno después con seguridad”, señaló Flores.

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