Dr. Julián Álvarez García, especialista en Medicina Deportiva y Nutrición, y miembro del Consejo Científico de Herbalife: “El peor problema de salud de la Humanidad es la Nutrición”

“Nuestra alimentación –ahora mismo y lo reconoce la gente en las encuestas públicas- es mucho peor que la de nuestros padres”, asegura a Grupo ES. el doctor Julián Álvarez.

Es una persona muy querida en el ‘mundo’ Herbalife, especialmente por los miembros independientes de esta multinacional, donde ha trabajado en sus últimos 13 años. Antes ha ejercido de médico de distintas selecciones deportivas españolas. El doctor Julián acaba de llegar a Santiago, tras un ‘biking tour’ organizado por la multinacional del bienestar, Herbalife, tras recorrer en cinco etapas el Camino de Santiago desde Burgos, en bicicleta, con otros 50 miembros de Herbalife. Es la primera hora de la tarde, todavía no ha almorzado, y tras ducharse, atiende a Grupo ES. en un hotel de Compostela.

En alguna ocasión le hemos oído decir que las personas cada vez comemos peor y que comemos lo que otros deciden. “¡Es una paradoja! Parece mentira que en un mundo en constante evolución –se entiende que para mejor-, sin embargo, tenemos que reconocer que estamos en una involución”, dice. “Nuestra alimentación ahora mismo -y lo reconoce la gente en las encuestas públicas- es mucho peor que la de nuestros padres. Y esto, cuando podría ser mucho mejor por la disponibilidad de alimentos y también porque la cultura alimentaria es mayor”.

Está de acuerdo en que se refleja en la sociedad que hay cultura alimentaria, pero “también es verdad que hay demasiada información por distintos medios hoy en día y los consumidores no son capaces de filtrarla correctamente”.

Para Álvarez, también existe una “subcultura alimentaria”.  Y a esto se añade la “gran disponibilidad de alimentos”. “Lo malo –señala- es que la industria alimentaria ha evolucionado hacia una industria de gran competencia, cuando antes era una industria de subsistencia”. El doctor describe el panorama de una industria alimentaria que busca la “rentabilidad” y para ello se vale de lo que se dio en llamar “la caloría barata”.

Así “se fabrican alimentos de un alto contenido calórico a muy bajo precio. Porque así es emocionalmente más fácil de consumir”. Después viene la mercadotecnia y la publicidad que hace el resto del trabajo y “lleva a la gente muy fácilmente hacia esos alimentos”.

Y la consecuencia es global. “En pleno siglo XXI, en el que hemos avanzado en tantas cosas, el peor problema de salud de la Humanidad es la Nutrición”.  Julián Álvarez mira a otras épocas, como las de posguerra o épocas pretéritas donde había unas dificultades objetivas…, y, ahora, sin estos condicionantes, resulta que hay excesos y por tanto desequilibrios nutricionales en la población.  Y concluye rotundo: “A pesar del exceso de calorías, no comemos lo que necesitamos”.

CONSECUENCIAS

Y analiza para Grupo ES. las consecuencias. “El patrón más grave de los países desarrollados es lo que se llama el ‘Síndrome metabólico’. Es una asociación de muchas cosas todas relacionadas con la Nutrición”. Y en su enumeración aparece la diabetes, la hipertensión, la hipercolesterolemia …e incluso el sedentarismo…

“Es una situación un poco triste. Vivimos en una sociedad en la que tenemos una gran disponibilidad de alimentos; tenemos un gran conocimiento sobre la salud… y tenemos muchas posibilidades… Pero, ¿cómo es que lo estamos haciendo tan mal? Esta es la paradoja y ni nos preocupamos ni nos ocupamos de ello”, advierte.

FORMATO BATIDO

El doctor Julián ha sido el que acuñó un nuevo término, Pobavi, que significa ‘Pon un Batido en tu Vida’. Hay personas, incluso nutricionistas, que rechazan este formato y dicen que hay que masticar…

“(…) En esta transformación de [ultra procesamiento] se sustituye el auténtico nutriente” por esos otros ‘reclamos’, afirma Álvarez.

“Un batido es un formato de alimento. Los alimentos pueden tener muchos formatos. Unos vienen tal cual de la Naturaleza. Cuando la gente piensa en carne, nadie se come una vaca a bocados. Sino que su carne es procesada, esto es, cortada o picada e incluso se mezcla con otras cosas… También podemos pensar en los embutidos… Todo alimento tiene un procesado y, al final, lo importante es que esos productos no hayan perdido las cualidades nutricionales de donde  salieron. Esto es lo que queremos. Lo que nos interesa”. Y continua su razonamiento: “También los alimentos se transforman para tener un más fácil acceso, para que se puedan conservar mejor… para que estén más sabrosos…, conservando su cualidad nutricional”.

Y manifiesta que eso es lo importante, mantener sus cualidades nutricionales. “Procesar alimentos es bueno porque es una ventaja a la hora de consumirlos”. El doctor Julián Álvarez quiere distinguir la alimentación procesada de la “ultra procesada”. En los alimentos ultra procesados estamos introduciendo un reclamo emocional que es esa caloría a través de añadirle azúcar, grasas saturadas, saborizantes…

“(…) En esta transformación de [ultra procesamiento] se sustituye el auténtico nutriente” por esos otros ‘reclamos’. Al final, son productos que tienen ‘poca densidad nutricional’. Es decir, nos genera una ingesta alta de calorías, aunque pueda ser a bajo precio, con un pobre valor nutricional”.

Así le damos al cuerpo calorías pero nos nutrimos muy poco. No le damos lo que necesita nuestro cuerpo: proteínas, grasas saludables, vitaminas, minerales…

Y vuelve a la pregunta sobre el batido. “Yo, en términos generales, puedo procesar un alimento como batido. ¿Es bueno o es malo? ¡Enséñame el batido y te lo digo! Al enseñarme el batido, yo veo la composición… Si tiene una buena composición nutricional, tiene una alta riqueza de nutrientes y ya no digo si tiene un valor controlado de calorías… Pues, ese batido me va a parecer un alimento magnífico.

Y arremete con los que defienden el masticar. “No estoy de acuerdo. El ser humano no necesita para nada masticar. ¿Qué ocurre? Que en determinados alimentos la masticación es parte importante de la digestión. Es decir, si yo me como un trozo de carne y no lo mastico, no lo voy a digerir bien. Porque necesito empezar a triturarlo, diluirlo con unas sustancias, con el líquido de la saliva. Pero si yo me tomo un batido, que no necesito masticarlo, tampoco diluirlo, no voy a perjudicar mi digestión y será más fácil y rápida que la de un trozo de carne”.

Desde el punto de vista nutricional, un batido es tan o más completo. Lo que ocurre es que para las personas que tengan dificultades masticatorias, las que tengan un problema dental, no van a comer un trozo de carne y  sí, en cambio, puede tomar un batido. O un deportista, cuando acaba de llegar de un ejercicio y tiene que hacer una reposición rápida a sus músculos y lo hacemos a través de batidos… es mucho más rápida que si tuviera que comer, masticar, digerir… Incluso el batido es una solución rápida, cuando no podemos pasar tiempo en la cocina…

El batido –deja claro el doctor Julián Álvarez- es una elección. Lo que hay es que considerarlo como una posibilidad que tenemos en el catálogo de alimentos que tenemos a nuestro alcance, tanto como formato de alimentos como composición de alimentos.

Aunque precisa que decir ‘batido’ es demasiado general. Hay batidos ricos en proteínas, en vitaminas, en hidratos de carbono, para cuando hacemos ejercicio… Hay batidos que tienen un tipo de proteína y otros otra; batidos con gluten y sin gluten; con fibra o menos fibra…

“Tú puedes elegir un formato de comida, el que quieras, lo importante es que ese formato sea bueno para ti y adecuado. La ventaja del batido es que es adecuado para más gente, pero sobre todo lo importante es saber qué hay en ese batido que te comes. Porque no tomamos nutrientes, tomamos alimentos que contienen nutrientes, por eso importa que en ese alimento estén los nutrientes que tú necesitas. Si el batido los tiene, para mí es un alimento perfecto. Otra cosa es que digas: -Mira, he leído la etiqueta de este batido y tiene mucha grasa y mucho azúcar y apenas nutrientes. Como comida no te lo recomendaría… Salvo que tengas hambre y a lo mejor te la calma… Pero no sería una buena nutrición. No podemos generalizar y decir que el batido es bueno o malo. Tenemos que decir: ¡Oiga, carné de identidad!   ¿De qué batido estamos hablando? Y lo evaluaremos según su composición y su valor nutricional”.

HÁBITOS ALIMENTARIOS

Siempre es una dificultad para un entrenador de salud, de bienestar, corregir los hábitos alimentarios de las personas. Esto suele provocar rechazos. Y el doctor Julián Álvarez lo ve así: “Es difícil tocar cualquier tema porque a la gente y a nosotros nos gusta malentender que la libertad es ‘yo hago lo que quiero’, pero no quiero sus consecuencias”.

Y ejemplifica: “¡No! Si tú comes mal, vas a generar más posibilidades de patologías. Si tú llegas a un médico con diabetes… no es que llegues y te tenga que poner una pastilla…Tendrás que cambiar una serie de hábitos y, si dice,   ‘oiga, yo soy libre y no quiero…’ deberás atenerte a las consecuencias…”.

Parte del trabajo de un entrenador o coach de bienestar es “hacer ver a la gente que las consecuencias están directamente relacionadas con los actos”. Y explica cómo sería ese diálogo que responsabiliza: “Tú tienes que nutrirte bien, llevar un estilo de vida saludable, porque a ti lo que te gusta es estar en forma. Pero no porque quieras correr un maratón en unos Juegos Olímpicos, sino porque te gusta levantarte por la mañana e irte con tus amigos… Y eso depende de lo que tú hagas… Nuestro estado de salud no es una cosa que dependa exclusivamente del médico, depende en gran medida de lo que hagamos…”.

El trabajo de un entrenador o coach de bienestar es “hacer ver a la gente que las consecuencias están directamente relacionadas con los actos”.

“Esto es lo que depende de ese consejero de bienestar. Que te tiene que decir: ‘Amigo, tienes gran parte de la responsabilidad. Asimílala y vamos a desarrollar estrategias fáciles. Vamos a buscar una manera en la que puedas mejorar tu alimentación, sin que sea un choque tremendo. Vamos a hacerlo de una forma gradual, progresiva. No te voy a decir, de repente, que tienes que cambiar toda tu vida. Porque es verdad: los hábitos, a veces, son difíciles de cambiar, pero si uno se va dando cuenta de esa asociación de los hábitos con su estado de salud, con su estado de bienestar… Es la propia persona la que te va a pedir: ¡Oye, sigue ayudándome a cambiar esos hábitos!”

Antes Julián Álvarez citó el dañino sedentarismo que campea a sus anchas en esta sociedad que no es precisamente activa.

“Vivimos en una sociedad en la que parece que cada día hay más gente que hace deporte. Y, estadísticamente, hay mucha gente que se apunta a gimnasios. Estadísticamente, digo, cuando se organizan pruebas deportivas, las inscripciones se acaban antes, pero por desgracia sigue siendo una minoría. A nivel europeo, cuando se pregunta a la gente si hace alguna actividad deportiva, un porcentaje altísimo contesta que ninguna. Las consecuencias del sedentarismo son gravísimas. Y las tenemos a pie de calle. Las consecuencias están relacionadas con la mala Nutrición. La gente que hace ejercicio, precisamente por eso, es consciente de la buena nutrición. Lo malo es que el sedentario no es consciente o es menos consciente y suele ir asociado a una mala nutrición. Toda esa amalgama de malos hábitos que redundan en lo que decía antes del Síndrome metabólico con efecto como la obesidad…”.

DEPORTISTAS

Los deportistas, por lo general, se alimentan mejor, son más conscientes “de que la nutrición es una parte importante de su vida. En general, no podemos decir que todos lo hagan, pero las personas que hacen ejercicio de una forma regular son más conscientes de ello. Cuidan su alimentación, de la importancia de estar en su peso correcto y, a la vez, saben que su peso correcto se debe a una buena alimentación. Todo está conectado. Esas personas, por lo general, se alimentan mejor. No siempre lo hacen lo mejor que podrían. Quizá mejor porque se preocupan de ello. Pero, en ocasiones, a lo peor, no tienen los elementos y conocimientos necesarios, o los productos y no lo hacen tan bien como podrían. Pero podemos afirmar que tienen esa mayor preocupación y que al poner más atención en su alimentación, generalmente, comen mejor”.

AUTORIDADES PÚBLICAS

El doctor Julián Álvarez está atento a los cambios sociales en estas cuestiones. Por eso, no le son ajenas las medidas de las autoridades públicas en este terreno. “La Administración, los políticos, han intentado hacer algo aunque otra cosa es que dieran con la fórmula. Ese tipo de fórmulas vienen más de los entrenadores nutricionales, de esa gente que ha intentado ayudar más a cuidar la nutrición. Y han destacado que uno de los problemas es el ánimo, el estímulo para que la gente se ponga a hacer un cambio de hábitos que resulta complicado cuando no le ves el objetivo. Entonces, hay que crear un reto. Porque el reto actúa como impulsor. Sirve para que la gente tenga ese incentivo. Incluso para que otra gente que la está viendo afrontar ese reto, de alguna manera, le sirva de inspiración y también aborde el reto. Al final tenemos que tener un reto común que es llevar a la Humanidad, al mundo, a ser un lugar más sano y más feliz. Pero dentro de ese reto común o universal, hay que afrontar el reto individual, ser nosotros mismos individuos sanos y felices.  Así podremos sumar en ese reto”.

“Los retos, creo, son una estrategia muy interesante para llevar a la gente a ese cambio. El reto como estrategia de impulso. La estrategia de mantenimiento, para mí es la cultura, el conocimiento. Y ahí es donde, a lo peor las autoridades no están haciendo, bajo mi humilde punto de vista, todo lo que podían hacer. Probablemente, por la presión de la industria alimentaria”.

Para terminar, esta conversación no podíamos pasar por alto el ‘Biking Tour’. Álvarez dice ya de entrada: Para el que no haya hecho el Camino, dice: “¡Señores, el Camino hay que hacerlo! Tiene magia. Y esta magia ha estado en este nuestro Camino también. Ha sido un camino relativamente breve, 5 días, y hemos hecho 570 kilómetros en bicicleta. Hemos compartido unos días… y es una de esas cosas del Camino, hemos estado juntos con ese reto final, con el apoyo entre nosotros, y como experiencia ha sido magnífica. Pero además es ejemplo de cómo un grupo de gente, unos más entrenados y otros menos, pero todos con esa misma intención, esfuerzo y con una buena nutrición, puede abordar un reto que puede parecer muy duro”. Y alude al puerto de Pedrafita do Cebreiro.

“Pero al final, la experiencia es conseguir la magia de llegar a la plaza del Obradoiro después de un esfuerzo y con una promesa, con una meta, o con un objetivo en este caso -como dije- es recaudar fondos para niños necesitados en España. Por eso y por dar ese ejemplo y por servir de inspiración a la gente, para que vean que deportistas de distintos niveles  -algunos practicaban ciclismo pero algún otro había cogido la bici hace un mes- pueden. Los 50 que salimos, llegamos. Alguno con un pequeño arañazo, una pequeña caída… Pero, gracias a Dios, tenemos que agradecer al Santo que no ha habido nada grave y que hemos llegado todos con un ambiente y un cariño… –dice el doctor, mientras le embarga la emoción-. Con algo que nos ha dado el Camino y que se lo queremos agradecer. Y encantados de haberlo hecho y, después, a hacer un reto parecido cuando se nos presente”.

Todo ha quedado clarísimo y con este punto de emoción. El doctor Julián Álvarez, cuando habla, es pródigo en ejemplos que se puede escuchar todos en la video-entrevista.

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