Sánchez sin investidura

El presidente en funciones, Pedro Sánchez, trasladó durante el debate su intención de un Gobierno de coalición.

Fracaso político. El Congreso ha tumbado el primer intento de investidura de Pedro Sánchez (PSOE), que apenas ha logrado sumar a sus 123 parlamentarios al único diputado del PRC, en un debate dominado por la frustración de la izquierda de no llegar a un acuerdo por los cargos y la sensación de incertidumbre total con una guerra de relato de fondo.

Ahora Sánchez tiene una segunda oportunidad: dentro de 48 horas, el próximo jueves. Toca negociar in extremis con Unidas Podemos un Gobierno de coalición, que hoy parece difícil tras el duro rifirrafe del líder socialista y el de UP, Pablo Iglesias, durante esta sesión de investidura. Pero hay puertas a la esperanza.

En concreto, Sánchez ha obtenido 124 síes (PSOE y PRC), 170 noes (PP, Cs, Vox, Navarra Suma, CC, ERC, Junts, y el de Irene Montero, que ha votado telemáticamente) y 52 abstenciones (Unidas Podemos, Compromís, PNV y Bildu). Para ser presidente necesitaba mayoría absoluta este martes (al menos 176 de los 350 diputados).

Podemos finalmente se ha abstenido como “un gesto más”, según fuentes ‘moradas’, para facilitar las negociaciones. Van a seguir esperando hasta el ”último minuto para tener ese Gobierno pero el tiempo se acaba y el PSOE se tienen que mover”.

La sorpresa la ha dado Irene Montero, a quien el voto telemático le ha jugado una mala pasada. La portavoz de Unidas Podemos no ha estado presente en la sesión de investidura por su avanzado estado de gestación. De ahí que su voto haya sido diferente al del resto del partido, ya que lo ha emitido antes de que Podemos cambiase de opinión para tener “un gesto con el PSOE”.

Las negociaciones están encalladas por los cargos de UP en ese posible Gobierno de coalición. Los ‘morados’ entienden que solo se les han ofrecido puestos “decorativos” y una mera vicepresidencia “simbólica”. Los socialistas rechazan esas acusaciones, hablan de negociar hasta el último minuto, pero dicen, según Carmen Calvo, que la situación es “más complicada” tras las palabras de Iglesias. Además, se ha insinuado que Ferraz acepta a Irene Montero en ese puesto.

El presidente en funciones, Pedro Sánchez, trasladó durante el debate su intención de un Gobierno de coalición, pero habló de “otras opciones” si no se llegaba a un acuerdo. En cambio, Iglesias le advirtió de que nadie va ni a humillar ni pisotear a su partido y exigió un Ejecutivo proporcional a los votos.

El próximo jueves habrá una segunda votación, en la que Sánchez podría lograr la investidura si tiene mayoría simple (más síes que noes). Pero tampoco tiene asegurados esos apoyos. Durante estas jornadas ha presionado también a Cs y PP para que se abstengan, pero se ha encontrado con un duro ‘no’ tanto de Albert Rivera como de Pablo Casado.

Una de las críticas generalizadas a Sánchez durante estos dos días ha sido que ha actuado como si tuviera mayoría absoluta. Este hecho se evidencia, por ejemplo, que hasta teóricos socios, como el PNV y Compromís, se hayan abstenido.

Estas dos jornadas también han servido para desvelar algunos aspectos de la negociación. Iglesias, por ejemplo, señaló que Sánchez le dijo que “ni hablar” a competencias en Hacienda, Trabajo, Ciencia o Transición Ecológica. Y el PSOE ha confirmado que ofreció una Vicepresidencia social, teóricamente para Irene Montero.

Ahora tocan horas de máxima tensión. Si no se logra un acuerdo y no hay investidura el próximo jueves, se abrirá un plazo de dos meses para que algún candidato lo intente. En caso de que nadie lo materialice, habría que convocar otra vez elecciones y los españoles deberían ir a las urnas el próximo 10 de noviembre.

Sánchez ha señalado estos días que es difícil el pacto, pero sigue manteniendo que Unidas Podemos sigue siendo su socio preferente. El pasado jueves dijo en Al Rojo Vivo que el principal escollo era Pablo Iglesias, quien de manera sorprendente decidió el viernes dar un paso atrás.

El principal problema: las competencias de Podemos
El silencio fue constante durante el fin de semana en las negociaciones. Los morados llevaban muy estudiadas las estructuras del Estado para pedir competencias, y se encontraron con que los socialistas les ofrecían cargos sin apenas competencias y presupuesto. El clima se volvió más frustrante cuando escucharon el discurso de Sánchez, que en un primer momento apenas hizo una apelación al acuerdo y no citó concretamente el Gobierno de coalición

Desde los dos lados se sigue diciendo que van a negociar hasta el jueves, no obstante. Por parte del PSOE están encima Carmen Calvo, Adriana Lastra y María Jesús Montero, mientras que el principal interlocutor de UP es Pablo Echenique.

Entre los morados se ha extendido la sensación de que el PSOE quiere seguir poniendo excusas y no lograr un acuerdo, que lo de Iglesias era parte de la estrategia para no pactar e intentar el Gobierno en solitario.

Además, vuelve a aflorar una dura guerra por el relato entre los dos partidos ante un posible fracaso. Y entre los socialistas empieza a cundir la preocupación de que ahora sea Iglesias quien quede como el héroe de la izquierda y se culpabilice a Sánchez.

A tenor de las encuestas, el PSOE en una nueva cita electoral tendría un mejor resultado, pero no tienen en cuenta la variante de las últimas horas. Además, entre la izquierda se extiende la sensación de que bajaría la alta participación del 28-A y que el miedo a Vox empieza a disiparse, por lo que podría dar la suma a las derechas.

De hecho, el propio Iglesias advirtió al aspirante socialista ayer de que si hay nuevas elecciones, no volverá a ser presidente.

En esta guerra por el relato, la vicepresidenta Calvo ha salido al patio del Congreso para hacer declaraciones durante el debate y contrarrestar diciendo que esos puestos propuestos no son decorativos: ha confirmado que se ofreció una Vicepresidencia social para una persona “importante”. Algo que se interpreta como un sí a que entrara Irene Montero en ese Ejecutivo. Podemos ha respondido al final de la mañana: no aceptan una “Vicepresidencia vacía”.

Al final de la sesión, Sánchez ha reconocido que puede ser fallida también la votación del jueves, pero ha recalcado: “No pierdo la esperanza”. Por ello, ha hecho un llamamiento a la “responsabilidad” de PP y Cs y a la “generosidad” de Unidas Podemos.

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