Rubén Chousa, director general de Ingapan: “El producto artesano y el industrial son complementarios”

“El ser gallego parece sinónimo de ‘me traes un producto bueno’”

Rubén Chousa, director general de INGAPAN, en su despacho de O Ceao, en Lugo. Su padre, Manuel, explica como a él y a su hermano, José Manuel, “nos transmitió el amor por el oficio, por el mundo de la panadería y es lo que llevamos en las venas”.

Nació encima de la panadería de su padre, Manuel Chousa, que en 1959 fundó  en un barrio de Lugo, San Fiz. “Respiré panadería y harina toda mi vida”, afirma. A él y a su hermano, José Manuel, “nos transmitió el amor por el oficio, por el mundo de la panadería y es lo que llevamos en las venas”, dice. Hoy Rubén Chousa es el director general de una gran corporación, Ingapan.  Una empresa familiar dedicada a la fabricación de masas congeladas, especializada en empanadas gallegas, empanadillas, snacks, panes de origen, platos de quinta gama, bocadillos y pastelería selecta. El Grupo Ingapan cuenta  este año con un presupuesto de 80 millones de euros, está en 20 países. Se alió en 2017 con Europastry,  empresa catalana especializada en la elaboración de pan y bollería ultracongelada.  Además, Chousa dice a Grupo ES. que no ve competencia entre el proceso industrial y el artesano y cree que deben ser “complementarios”.

La historia de esta empresa la protagonizan sus padres Manuel y Luisa. “Manuel tenía ideas para él y para su familia. Alquilaron la panadería de sus hermanos y consiguieron la fidelidad de muchos clientes. Dicen que el buen pan aportó una gran confianza. Este fue un proyecto lleno de experiencias y dificultades que tan sólo duró cinco años, como consecuencia de la primera asociación de panaderos de Lugo. Se unieron a ellos para elaborar y vender pan de forma conjunta, pero Manuel seguía creyendo en su modo de trabajo, en su inagotable labor artesanal, en Luisa… La recolecta del trigo continuó al igual que una posguerra con experiencia. Luisa y Manuel apostaron por volver con un negocio nuevo, en propiedad, su horno y su harina. Con ayuda familiar, consolidaron una panadería en el barrio de San Fiz, un negocio que después de 50 años sigue estando allí, en el mismo sitio, con el mismo nombre. Confeccionaron una masa madre que pervive hasta nuestros días, un proyecto familiar cuya levadura fue el trabajo y la constancia, un nombre vigente, horneado poco a poco con el tiempo y que fue el origen del primer pan que se coció en Chousa. Corría el año 1959”, refiere la web de Ingapan que, por cierto, el grupo todavía no había nacido.

Otra fecha crucial en la trayectoria de Manuel Chousa fue 1987, por la investigación que promovió del producto congelado para aumentar la vida útil de sus elaboraciones.

En 1993 nace el Grupo Ingapan de la unión de la red de panaderías-pastelerías Don León y la panadería Chousa.  “(…) La reciente inversión apostó por una maquinaria moderna y competitiva, supieron adaptar los nuevos tiempos a las exitosas pruebas obtenidas en aquel viejo horno de Chousa, y seguía siendo el mismo con el que Manuel y Luisa habían cumplido tantos sueños…”, refiere la web.

En 2017, “Ingapan firma con su socio y aliado Europastry un gran acuerdo para comenzar juntos una nueva etapa empresarial”, la web reseña así el evento empresarial llamado al éxito. La empresa catalana especializada en la elaboración de pan y bollería ultracongelada, adquiere el 60% de Ingapan.

Por eso, Ruben Chousa alude a “una estrecha colaboración de más de 19 años” de Ingapan con Europastry durante los que se realizaron en distintas plantas productivas la colaboración de ambas empresas” hasta que se unieron. Y añade: “Esto aporta mucha más innovación, más tecnología y eficacia en los procesos productivos y de calidad”.

Ingapan ha tenido una evolución que la ha situado como una empresa puntera en España y con presencia en más de 20 países. La firma gallega cuenta con varias marcas de importancia en el mercado español, sobre las que destacan Chousa, Kentes, Koama y Avoa, marcas de calidad contrastada que fabrican productos únicos, artesanos y de indiscutible carácter gallego.

La exigencia de la empresa en sus procesos de producción está avalada con la puntuación más alta por sellos como BRC, IFS, Aenor. En el caso de las marcas Chousa y Kentes, a mayores cuentan con la satisfacción de contar con el sello de Galicia Calidade.

Productos como Empanada Kentes; Empanadas y empanadillas de Chousa, Pan Chousa y Pastelería Chousa están bajo el sello de Galicia Calidade.

“El primer producto –quizá nuestro ADN- es la empanada gallega. Nos preguntamos qué podíamos vender en España. Y nace la empanada gallega a través de la industrialización de nuestra empresa hasta el día de hoy”, explica Rubén Chousa.

“En el 94, su producción de empanadas se sitúa en 2000 unidades/día y a partir de ese punto de inflexión, la empresa inicia una remodelación de instalaciones y una importante inversión en nuevos equipamientos”, señala la web.

Para comprender la importancia de este Grupo, hay que tener en cuenta que Ingapan “está, por una parte, en el mundo del salado, empana, empanadillas…; y, por otro, en el mundo de la panadería, del pan gallego, vendiendo nuestro pan al resto del territorio español”.

Rubén Chousa responde con rapidez a las preguntas de Grupo ES. En su oficina, en torno a la mesa de reuniones, en el lucense polígono de O Ceao , rúa da Agricultura, 52-53, Lugo. En una nave de varios pisos y este es una planta diáfana llena de trabajadores y con algún espacio aislado con paredes de cristal como la del director general donde  habla de esta empresa en segunda generación.

Rubén tiene muy claro que “el producto artesano y el industrial son complementarios. Sin embargo, lo artesano y lo industrial parece que han de ir separados. Y no estoy de acuerdo. Los procesos industriales, si están bien concebidos y estructurados, pueden ser –ya no digo mejores- complementarios. El proceso industrial no desmerece al artesano ni viceversa. Cada proceso productivo tiene su canal de venta. No deben estar reñidos uno con el otro”.

Por eso no comprende el director general de Ingapan que no se siente en una mesa a artesanos e industriales del sector para buscar su unión. “Las autoridades tienen mucho que decir aquí. Parece que nos intentan separar. Yo soy de los que intento unir. La unión, en todos los mercados, hace la fuerza”. Esto surge al  preguntarle por esas pequeñas producciones artesanas de pan, entre las que destaca el Pan de Cea, con Indicación Geográfica Protegida. “Entiendo que esos sellos no acaban de funcionar porque el mercado se restringe mucho a la ubicación geográfica de los hornos de producción. Así no acaban de tener prestigio a nivel nacional o internacional. Un producto como el pan es perecedero, evidentemente, y la distribución se hace complicada”.

GALICIA CALIDADE

“Calicia Calidade nos acompaña desde hace muchos años (2002) y es un sello más de calidad que da prestigio en el mercado, sobre todo fuera de nuestra tierra. Ya que el nombre de Galicia es un respaldo sobre todo en el mundo de la alimentación de calidad. El ser gallego parece sinónimo de ‘me traes un producto bueno’. Y encima si va respaldado por un sello…”.

CONSUMIDOR

La reciente nueva normativa sobre el pan que actualizó la de 1984 le parece a Rubén bien. “Todo lo que sea aportar información al consumidor siempre es positivo. Y, lógicamente, las empresas que cumplimos esa normativa y que nuestro etiquetado refleja… Ahora, más que para las empresas que, evidentemente, es importante, yo creo que tiene mucha más importancia para el consumidor para saber lo que está comprando y lo que está consumiendo”.

Continúa: “El consumidor accede cada vez a más información. Eso es muy bueno para el mundo de la alimentación porque hace que las empresas tengamos que mejorar porque está más alto el listón. En este sentido, todo lo que podamos aportar en el etiquetado del producto es útil… Mejorar la información al consumidor, a nosotros nos aporta un valor añadido”.

PROYECTOS

Ingapan está “en la innovación tecnológica y en el desarrollo del producto. Evidentemente con toda la ilusión del mundo. Ingapan tiene distintas alternativas. Cada día nos especializamos más en el mundo del salado, del snack, dando al consumidor final ese producto de calidad que desea”.

“La calidad –continúa Chousa-, al final, es el por qué y para qué es diseñado un producto para el consumidor, cumpliendo todos esos criterios que solicita. Yo añadiría la palabra ‘siempre’. Tenemos que seguir trabajando por un producto  cuya calidad sea siempre igual. De ahí la innovación y conseguir cada día fabricar productos de mayor calidad y que tengan la aceptación del consumidor. La innovación y la tecnología ayuda a responder a ese consumidor que cada día se incorpora a nuevas tendencias, a nuevos sabores… La obligación de Ingapan es estar ahí dándole al cliente lo que pide”.

OÍR LA ENTREVISTA

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