El rey aboga por preparar mejor a los jóvenes para la “economía automatizada”

El presidente luso, Marcelo Rebelo de Sousa (c), da la bienvenida al rey Felipe VI (d) de España, y al rey emérito, Juan Carlos, a su llegada al XII Encuentro Cotec Europa, en el palacio Nacional de Mafra, a unos 40 kilómetros al noroeste de Lisboa, Portugal, hoy, 7 de febrero de 2018.

El presidente luso, Marcelo Rebelo de Sousa (c), da la bienvenida al rey Felipe VI (d) de España, y al rey emérito, Juan Carlos, a su llegada al XII Encuentro Cotec Europa, en el palacio Nacional de Mafra, a unos 40 kilómetros al noroeste de Lisboa, Portugal, hoy, 7 de febrero de 2018.

Felipe VI defendió hoy adaptar mejor el modelo educativo a las necesidades que impone una economía cada vez “más automatizada” y a las ventajas competitivas que el ser humano tiene frente a las máquinas y robots.

El rey hizo esta reflexión durante su discurso en la XII edición del encuentro Cotec Europa, que se celebra en el Palacio Nacional de la ciudad portuguesa de Mafra -40 kilómetros al noroeste de Lisboa- en compañía del presidente de Portugal, Marcelo Rebelo de Sousa, y del de Italia, Sergio Mattarella.

Al foro, titulado “Empleo 4.0. Repensando la alianza entre el hombre y la tecnología”, asistió también el rey Juan Carlos, quien fue el promotor de la cumbre de Cotec en 2005.

Felipe VI subrayó que la robótica y la inteligencia artificial son dos realidades que avanzan con “paso firme e imparable”.

No obstante, puntualizó que el camino que aún han de recorrer estas tecnologías para alcanzar su máximo potencial “no está exento de obstáculos y no tiene por qué transcurrir espontáneamente en la mejor y más justa de las direcciones posibles”.

El rey recordó que la progresiva especialización de los trabajadores es la base de los sistemas educativos actuales y de las estrategias clásicas de formación.

En línea con las reflexiones de Cotec, consideró que la “especialización extrema (…) puede no ser la estrategia de adaptación más adecuada para el entorno laboral presente y futuro”.

“Por eso, aconseja hoy más que nunca promover en todos los niveles educativos el valor de la adaptación al cambio”, aconsejó.

A su juicio, a día de hoy, pocos puestos de trabajo “son completamente sustituibles por máquinas”, pero “muchas de las tareas de los empleos actuales pueden ser objeto de automatización”.

Por ello, el rey advirtió: “Si formamos a nuestros jóvenes con el único fin de que desempeñen un número limitado de funciones, nos estaremos equivocando, pues comprometeremos su empleabilidad y también su integridad”.

“No deberíamos caer en el sesgo de asociar exclusivamente la educación con la empleabilidad”, prosiguió.

El jefe del Estado admitió la dificultad de saber qué podrán hacer las máquinas a medio plazo, pero sí de lo que es capaz de ser el hombre.

Algo que, según el rey, “es una buena noticia, porque permite preparar la sociedad para esa economía más automatizada y enfocar el sistema educativo en las ventajas competitivas del ser humano”.

Admitió que el cambio tecnológico genera preocupación en la sociedad por su posible efecto negativo en el empleo, sin que este temor “justifique en ningún caso posiciones extremas”.

Entre “el miedo que paraliza y el optimismo que puede incitar a la despreocupación”, el rey compartió con Cotec Europa la apuesta por “un término medio realista y proactivo”.

Echando la vista atrás, Felipe VI recordó que las anteriores revoluciones industriales generaron temporalmente bolsas de precariedad y exclusión, pero con el tiempo fueron corrigiendo esos desajustes y acabaron por crear mejores trabajos.

Para remarcar la necesidad de que el sistema de enseñanza refuerce “las habilidades digitales”, apremió a “corregir de manera urgente” el déficit de oferta educativa en dos ámbitos concretos: los macrodatos y el internet de las cosas.

Además de ofrecer numerosas alternativas profesionales, el rey opinó que la digitalización es “una oportunidad de aflorar talentos actualmente marginados o devaluados”, como los que se refieren al cuidado de las personas y el entretenimiento, “que exigen habilidades difíciles de reproducir por una máquina”.

También consideró difícilmente sustituible por una máquina aquellos empleos que requieren “destreza manual, conocimientos del oficio y empatía”.

 “Sin filosofía, ética, pedagogía, psicología, sociología o antropología y, por su puesto, sin educadores y formadores adecuados, será imposible la transformación social”, remarcó.

En todo caso, concluyó el rey, tanto en los empleos actuales como en los futuros, será el factor humano “el que marque la diferencia”, como también el trabajo en equipo y el liderazgo.

Felipe VI aseguró que el futuro del empleo a medio plazo es “el mayor reto socioeconómico para las próximas décadas” y un desafío que “impacta como pocos en el proyecto europeo”.

El rey pronunció su discurso en español, aunque tuvo palabras en portugués para elogiar el “firme compromiso” de España, Portugal e Italia con el progreso de sus sociedades y su “claro espíritu de amistad y colaboración”.

Desde que fue proclamado rey en junio de 2014, Felipe VI y su padre han acudido juntos a los dos encuentros de Cotec Europa organizados desde entonces en Roma (2015) y Madrid (2017).

MATTARELLA

El presidente de Italia, Sergio Mattarella, pidió hoy que el desarrollo tecnológico, que consideró “fascinante”, no “elimine los valores fundamentales” de la sociedad, y abogó por encontrar equilibrios para que la transformación digital no perjudique a los trabajadores.

Mattarella hacía estas declaraciones en su discurso de clausura del XII Encuentro Cotec Europa que se celebró hoy en el Palacio Nacional de Mafra, a unos 40 kilómetros al noroeste de Lisboa, para analizar el impacto de la llegada de la tecnología 4.0 en la industria y el mercado laboral.

Se trata de un asunto “de los más delicados para nuestros países y la Unión Europea en su conjunto” que, en opinión del presidente italiano, debe afrontar los cambios que llegarán “con una dialéctica positiva”.

La búsqueda de la innovación siempre fue la llave principal “de aquello que llamamos progreso”, aunque en esta ocasión esas transformaciones sean “completamente diferentes a la revolución tecnológica del pasado”.

Mattarella sostuvo que la tendencia actual “permite prever un paso de la economía tradicional a una economía digital, cuyos recursos parecen ser aparentemente ilimitados” y pueden tener variopintas consecuencias, entre ellas, un cambio “radical del mercado de trabajo”.

“Al frente de este salto de calidad, cuyos efectos en la sociedad aún tienen que ser evaluados, lo importante para las instituciones es saber acompañar” para que “se protejan los sectores sociales involucrados en la transformación”.

Todos estos asuntos se trataron en la reunión de hoy, en la que surgieron “oportunidades extraordinarias que la tecnología puede ofrecer, pero que implican transformaciones en la sociedad, en las condiciones de las personas y el trabajo”, sostuvo.

Por ello, el presidente de Italia pidió “equilibrar la pérdida de empleo determinada por las nuevas tecnologías con el crecimiento de salidas profesionales nuevas”.

Tras la intervención de Mattarella, tomó la palabra el rey de España, Felipe VI, y el presidente de Portugal, Marcelo Rebelo de Sousa, encargados todos ellos de clausurar el evento, al que también asistió, aunque no intervino, el rey emérito Juan Carlos de España, impulsor de la Fundación Cotec española y, posteriormente, de Cotec Europa.

REBELO DE SOUSA

El presidente de Portugal, Marcelo Rebelo de Sousa, defendió hoy la necesidad de contar con una Unión Europea (UE) actualizada que pueda acompañar el avance tecnológico y, así, “maximizar las ventajas y minimizar las debilidades”.

“Nada parará el cambio, pero podrá ser más o menos rápido, más o menos duradero, o más o menos justo en la medida en que sea acompañado, por no decir anticipado, por una Unión Europea 4.0, un sistema político 4.0 y unos sistemas sociales 4.0”, dijo Rebelo de Sousa.

El presidente luso hacía estas declaraciones en su discurso de clausura del Encuentro Cotec Europa, celebrado hoy en el Palacio Nacional de Mafra, a unos 40 kilómetros al noroeste de Lisboa, para analizar el impacto de la llegada de la tecnología 4.0 en la industria y el mercado laboral.

A su juicio, es necesario contar con un “ambiente ajustado a la era digital que maximice las ventajas y minimice las debilidades”, algo que puede conseguir la UE si se actualiza.

“No podemos tener economías 4.0 con sistemas políticos 2.0, 3.0… Puede que no imposibiliten, pero con seguridad entorpecen el ritmo del futuro”, apuntó Rebelo de Sousa, quien consideró que hay estructuras políticas que ya “han sido superadas” y son “rígidas”.

Asimismo destacó la importancia de crear lo que llamó “sistemas sociales 4.0”, puesto que, subrayó, “no basta con pensar en el nuevo trabajo o empleos, es preciso pensar en las crecientes desigualdades” de los ciudadanos.

De Sousa protagonizó el último de los discursos de clausura del Encuentro Cotec Europa, tras los del presidente de Italia, Sergio Mattarella, y el rey de España, Felipe VI.

Al evento también asistió, aunque no intervino, el rey emérito Juan Carlos de España, impulsor de la Fundación Cotec española y, posteriormente, de Cotec Europa.

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