Oriente Medio y la OPEP impulsan el petróleo a máximos desde 2014

Una bandera con el lotogipo de la Organización de Países Exportadores (OPEP), fotografiada en Viena el 14 de septiembre de 2010, en su 50º aniversario.

Una bandera con el lotogipo de la Organización de Países Exportadores (OPEP), fotografiada en Viena el 14 de septiembre de 2010, en su 50º aniversario.

Las tensiones en Oriente Medio y la posibilidad de una prolongación del pacto de la OPEP para congelar su producción sustentan la tendencia al alza que ha mantenido el petróleo Brent desde hace diez meses y lo llevaron hoy a rebasar los 75 dólares por barril por primera vez desde noviembre de 2014.

Las medidas de la Organización de Países Productores de Petróleo (OPEP) para limitar sus extracciones han sido el principal motor que ha impulsado el precio del crudo más de 25 dólares desde el pasado junio, un movimiento de fondo que según los analistas se ha visto impulsado en abril por otros factores puntuales.

La inestabilidad provocada por los misiles balísticos lanzados desde Yemen hacia Arabia Saudí, la crisis desencadenada por un supuesto ataque químico del régimen de Bachar al Asad en Siria y la amenaza de Estados Unidos de abandonar el pacto nuclear con Irán han dado un renovado impulso al precio del Brent.

El crudo de referencia en Europa llegó a cotizar esta mañana en 75,26 dólares en el International Exchange Futures de Londres, más de un 12 % por encima del cierre del pasado 6 de abril (67,12 dólares), una escalada que ha llevado a los analistas a poner la vista en la barrera de los 80 dólares y, a más largo plazo, en los 100 dólares por barril.

“Arabia Saudí ha asegurado que estaría encantada de alcanzar los 80 o los 100 dólares”, comentó a EFE David Madden, analista de la firma CMC Markets, que subraya que “los saudíes logran habitualmente lo que quieren” en cuanto al mercado del petróleo.

“Llegar hasta 80 dólares es bastante probable”, señaló el experto, que sin embargo ve la posibilidad de superar los 100 dólares “poco realista a corto plazo”.

El precio del Brent transita desde la semana pasada en niveles similares a los que marcaba en noviembre de 2014, precisamente el momento en el que Arabia Saudí decidió forzar el pulso con Estados Unidos para defender su cuota de mercado de la naciente industria del esquisto.

Riad bloqueó entonces los planes de los miembros menos adinerados de la OPEP para congelar su producción, con lo que ahogó al mercado en un exceso de producción y desplomó los precios.

En enero de 2016, el barril de petróleo llegó a cotizar por debajo de los 30 dólares, una sacudida que obligó a detener parte del bombeo de hidrocarburos no convencionales en Estados Unidos por su falta de rentabilidad.

En el último tramo de aquel año, Arabia Saudí dio su brazo a torcer y aceptó limitar la producción conjunta del cártel para revertir una tendencia a la baja que comenzaba a amenazar las economías de los países de la OPEP, la mayoría de ellas fuertemente dependientes del petróleo.

Según el analista de CMC Markets, el acuerdo para alargar esas medidas hasta finales de 2018 y las especulaciones sobre una posible extensión más allá de ese límite han sido “la principal razón en el mercado” que ha conducido al incremento del precio de los últimos meses.

Esa subida, junto con la mejora de la tecnología para obtener petróleo de esquisto, ha permitido a EE.UU. reactivar su potente industria y ha llevado al país a registrar niveles récord de producción, un movimiento que puede poner de nuevo en jaque los precios.

A pesar de ese escenario de “doble filo”, los expertos no creen que la presión del mercado estadounidense pueda contrarrestar por completo el impulso al alza.

“Si los saudíes empujan el precio, vamos a ver un tope debido al incremento de producción. Algo así como dos pasos hacia adelante y uno hacia atrás. Si desde donde estamos ahora nos moviéramos directamente hacia los 80 dólares por barril, probablemente volveríamos hacia atrás, hasta los 76, y luego se contrarrestaría”, sostuvo Madden.

Otro de los factores que según los expertos pueden influir en los movimientos del mercado es la futura salida a bolsa de la petrolera saudí Aramco, un plan anunciado por la compañía en octubre de 2016, pocos días después de que la OPEP acordara la primera congelación de su producción.

La privatización parcial de la mayor petrolera del mundo, cuyo capital asciende a 16.000 millones de dólares, será la mayor salida a bolsa registrada en la historia y se producirá previsiblemente en 2019.

Según Madden, Riad querría que ese movimiento se produjera “en un escenario en el que el precio del petróleo sea lo más alto posible”.

“Si pueden influir en el precio para llevarlo hasta entre 80 y 100 dólares por barril, lo intentarán, porque cuanto más alto sea el precio del crudo, mayor será la valoración de Aramco”, sostuvo el analista.

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