La UE aprueba las normas contra el riesgo bancario e insufla aire a la reforma del euro

El ministro de Finanzas de Bulgaria, Vladislav Goranov.

El ministro de Finanzas de Bulgaria, Vladislav Goranov.

Los países de la Unión Europea aprobaron hoy diferentes medidas para reducir el riesgo de la banca mediante el refuerzo de los requisitos para hacer frente a las pérdidas, un paso que insufla aire a las negociaciones sobre la reforma del euro al dar más garantías a quienes exigen un mayor saneamiento del sector.

“La aprobación del paquete bancario hoy es una excelente noticia. Da importantes pasos para reducir los riesgos en nuestros bancos y allana el camino para tomar decisiones en junio a todos los niveles sobre nuestra hoja de ruta para reforzar el euro, incluida la mutualización de riesgos”, reaccionó el presidente del Eurogrupo, Mário Centeno, tras conocer el acuerdo.

La Comisión Europea presentó este paquete de medidas en noviembre de 2016 y desde entonces los ministros lo han debatido en varias ocasiones sin llegar a un acuerdo, hasta lograr esta vez la mayoría cualificada necesaria para salir adelante y que a continuación deberá aprobar el Parlamento Europeo.

Las medidas buscan reforzar los requisitos sobre los colchones que deben constituir los bancos para asumir pérdidas en caso de resolución y que los contribuyentes no tengan que pagar los rescates, como ocurrió durante la crisis financiera, y completa las normas adoptadas al calor de la recesión.

En concreto, las normas introducen en el marco de resolución bancaria comunitario el estándar sobre Capacidad de Absorción de Pérdidas Totales (TLAC, por sus siglas en inglés), que obligará a las 30 entidades con riesgo sistémico, las “demasiado grandes para caer”, a emitir un mínimo de pasivos subordinados y otros instrumentos de capital que puedan absorber pérdidas en caso de resolución.

Este requisito se integrará con las normas europeas que ya exigen un mínimo de fondos propios y pasivos elegibles (MREL en inglés) a todos los bancos y cuyo objetivo es el mismo: que tengan fondos suficientes “fácilmente rescatables” para que las autoridades lleven a cabo una resolución ordenada y se evite usar fondos públicos.

El compromiso acordado prevé que las entidades tengan que destinar un 8 % de su total de fondos propios y pasivos elegibles a crear estos colchones.

Por otra parte, el acuerdo incluye la introducción de un ratio de apalancamiento obligatorio del 3 % del capital de máxima calidad (Tier 1) de la entidad, para evitar que los bancos presten en exceso cuando no dispongan de capital suficiente, como se vio durante la crisis.

También fija un coeficiente de financiación estable neta (NSFR, por sus siglas en inglés) equivalente al 100 %, lo que obligará a las entidades a tener suficiente financiación de fuentes estables para cumplir con sus necesidades de financiación para todo el año siguiente.

La adopción de este paquete se considera clave para progresar en la unión bancaria y, en general, en la reforma de la eurozona, puesto que debería suavizar las reticencias de varios países, encabezados por Alemania, que se niegan a aprobar medidas que supongan afrontar conjuntamente los problemas de cualquier banco europeo hasta que ciertos países saneen más sus entidades.

“El acuerdo nos permitirá progresar en otros elementos de la unión bancaria”, dijo el ministro de Finanzas de Bulgaria, Vladislav Goranov, cuyo país preside este semestre la UE.

En concreto, señaló, esto debería permitir que en la cumbre de junio se acuerde la constitución del cortafuegos del Fondo Único de Resolución.

También el ministro de Economía, Román Escolano, precisó durante el debate que España apoya el acuerdo, pero que este debe entenderse “en el contexto más amplio” de la hoja de ruta general y, por tanto, permitir avances en junio sobre el cortafuegos y el Sistema Europeo de Garantía de Depósitos.

El acuerdo contó entre las grandes economías con el apoyo de España, Alemania, Francia, Reino Unido y Holanda, aunque Italia se abstuvo.

 Preguntado por si el temor a que el próximo Gobierno italiano bloquee la adopción de ese paquete bancario influyó en la aprobación de la legislación, Goranov descartó cualquier vinculación.

“No hay una relación directa entre los procesos políticos en Italia y lo que conseguimos”, declaró.

Por otro lado, los ministros no lograron aprobar el IVA reducido para las publicaciones electrónicas por la oposición de la República Checa ni las normas para invertir el sujeto pasivo de ese impuesto debido a la negativa de Francia, Chipre y Eslovenia.

Goranov lamentó que en ambas iniciativas fiscales, en las cuales se necesita la unanimidad de los Estados miembros, algunos países traten de predominar sobre otros y afirmó no creer que ese sea “el modo de actuar”.

“Salvo que eso cambie, no creo que podamos lograr progresos en esos dos proyectos en el futuro próximo”, dijo.

Print Friendly, PDF & Email
Me gusta
Me gusta Me encanta Me divierte Me asombra Me entristece Me enfada