Acaba sin acuerdo la reunión convocada por Trabajo para evitar el paro en Ryanair

Un Boeing 737 de la compañía Ryanair en Lesquin, Francia, el 11 de octubre de 2014.

La reunión convocada por la Dirección General de Trabajo para mediar y desbloquear el conflicto entre la aerolínea irlandesa de bajo coste Ryanair y sus tripulantes de cabina, que tienen convocada una huelga para los próximos 25 y 26 de julio, ha terminado sin acuerdos ni avances.

Los representantes de Ryanair no han aceptado la condición previa que habían puesto los sindicatos USO y Sitcpla, que pasa por que la compañía asuma y aplique la legislación laboral española a sus tripulantes de cabina.

El portavoz y responsable de Relaciones Externas de Sitcpla, Antonio Escobar, y el responsable de Vuelo de USO Sector Aéreo, Ernesto Iglesias, han explicado a los periodistas tras la reunión, que ha durado algo más de dos horas y media, que la dirección no ha tenido voluntad de llegar a un acuerdo, pues ya da por descontada la huelga, y ha llegado a amenazar con irse de España, si no le dejan desarrollar su modelo de negocio.

Escobar ha señalado que, pese a que la directora general de Trabajo, Concepción Pascual, y el subdirector general de Relaciones Laborales, Rafael Martínez de la Gándara, “han peleado como no es habitual” para que Ryanair modificara sus posiciones en cuanto al reconocimiento de la representación de los trabajadores de la compañía en España, no ha servido para nada.

Ha explicado que la compañía ha vuelto al mismo planteamiento que hizo en febrero, tras decir que iba a reconocer a la representación sindical.

Según han indicado los representantes de estos dos sindicatos, Ryanair quiere que haya mesas de negociación por cada una de las empresas a las que pertenecen los tripulantes de cabina, los que son empleados de Ryanair y los de las dos agencias de trabajo a través de las que están contratados otros.

Tanto Escobar como Iglesias han señalado que, pese al fracaso de la mediación hoy de la Dirección General de Trabajo, están dispuestos hasta el día antes de la huelga a hablar y atender a la Administración, si ésta les llama a consultas.

Ha añadido que les gustaría que el Ministerio de Fomento, al que han enviado dos cartas, les citara para explicarles su postura en el conflicto, igual que lo ha hecho de forma “oficiosa” con Ryanair, y ha dicho que ese departamento tiene competencias en seguridad aérea y debería empezar a mirar prácticas y excesos de trabajo que lleva a cabo la aerolínea con la plantilla que pueden derivar en riesgos.

Iglesias ha considerado la amenaza que ha hecho Ryanair de irse de España, si no puede desarrollar su modelo de negocio, de “matonismo laboral”.

Un total de 1.813 tripulantes de cabina trabajan para Ryanair en España, de los que un 75 % no están contratados directamente por la aerolínea, sino a través de agencias de trabajo.

La principal demanda de los dos sindicatos es que en España, al igual que ocurre en Francia, Noruega y Dinamarca, donde Ryanair se tuvo que someter a la legislación laboral si quería tener bases en esos países, también se aplique a los trabajadores de la aerolínea la normativa laboral española.

Ryanair ha anunciado hoy la cancelación del 12 % de los 2.400 vuelos diarios que operará en Europa los próximos 25 y 26 de julio para minimizar el impacto de la huelga, convocada por tripulantes de cabina de Bélgica, España y Portugal, lo que afectará a 50.000 de los 430.000 clientes que tiene Ryanair para cada uno de esos dos días.

La huelga puede afectar hasta 200 de los más de 830 vuelos diarios que Ryanair opera hacia y desde España, el 24 %; hasta 50 de los más de 180 vuelos hacia y desde Portugal, y hasta 50 de los más de 160 que opera desde Bélgica.

Ryanair ya ha contactado por correo electrónico con sus clientes para ofrecerles reubicación en vuelos alternativos que vayan a operarse siete días antes o después de las fechas de la huelga, o bien el reembolso completo de sus billetes.

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