Luis Cid, responsable de Adega Valdés: “La calidad es la norma de la propiedad que yo defiendo hasta las últimas consecuencias”

“Galicia Calidade lo está haciendo muy bien. En su catálogo lleva lo mejor de Galicia y estamos honrados de pertenecer a este sello que nos consigue reconocimiento y ventas”

Luis Cid, responsable de Adega Valdés, en la parte trasera del edificio de la bodega de la DO Rías Baixas, subzona Ribeira do Ulla, en Vedra, a 10 kilómetros de Santiago de Compostela.

El albariño de la subzona de Ribeira do Ulla, a 10 kilómetros de Santiago, también es de calidad, al igual que los afamados aguardientes. Es quizá la subzona más abandonada de las cinco de la DO Rías Baixas. Es un valle, el del Ulla, desconocido, de suelo granítico muy fértil para los cultivos. Allí desde 2001 la familia Valdés inició, con plantaciones de vid que ya tenía, la adega Valdés conocida sobre todo por su Albariño Gundián.

Grupo ES. visitó la bodega que está adscrita a la certificación de Galicia Calidade. El responsable de esta propiedad familiar, Luis Cid Conde, concedió una entrevista en exclusiva para Grupo ES.

Adega Valdés cuenta con 38 hectáreas, de las cuales 13 están en el entorno de la bodega. Las demás en un radio de entre 10 y 15 kilómetros. Producen 280.000 botellas.

El valle del Ulla, explica Luis Cid, es una zona húmeda, con una climatología “en ocasiones excesivamente fría”. Bodega Valdés lo resuelve con unos calentadores que ponen en funcionamiento las dos o tres noches anuales de fuerte helada. Crean así un microclima que hace que la helada baje entre 4 y 6 grados y no dañe la planta.

La máxima de la propiedad es “calidad, calidad, calidad, que yo defiendo hasta las últimas consecuencias”.

La bodega es esencialmente de Albariño. Su marca insignia es Gundián, un monovarietal de Albariño. Como describe el catálogo: “Vino limpio y brillante, amarillo pajizo con destellos verdosos. En nariz presenta aromas frutales y florales de intensidad alta destacando sobre todo la manzana y los frutos de hueso (albaricoque). En boca resalta la frescura y juventud del Albariño con una acidez bien compensada lo que lo hace ser sápido, goloso, envolvente y glicérido”.

Además, está la marca Premium, Mayor de Gundián. “Vino limpio y brillante, con reflejos dorados. En nariz destaca por su gran complejidad debido a su crianza sobre lías finas y maduración durante 6 meses en depósito y 3 meses en botella antes de su comercialización. Presenta aromas frutales de intensidad alta, así como toques florales. En boca es un vino largo, persistente, glicérico, sápido y untoso”, describe el catálogo de la adega.

Además, adega Valdés tiene otras 4 marcas de Albariño monovarietal: Albariño Inmortal, Albariño Xiradella, Da viña galega y Señorío de Rozadela.

La marca Pazo Viladomar es una mezcla de Treixadura (70%) con Albariño (30). “Lo tenemos para satisfacer paladares que no admiten la acidez del Albariño gallego, para que no sea tan fuerte…”, explica Cid Conde.

Todos estos vinos pasan por las manos del enólogo exclusivo de la adega, Óscar Pallares.

Luis Cid está muy satisfecho del sello de garantía de Galicia Calidade. Asegura que le ayuda mucho en la venta fuera de Galicia como en Cataluña, Alemania, Suiza y América. “Galicia Calidade lo está haciendo muy bien. En su catálogo lleva lo mejor de Galicia y estamos honrados de pertenecer a este sello que nos consigue reconocimiento y ventas”.

Aunque reconoce que “exportamos poco”, los Albariños de Valdés están en Europa (Alemania, Suiza e Inglaterra) y en América, en Nueva York y Maiami.

Cid Conde se refiere a su distribuidores como muy fieles, con los que lleva muchísimos años.

“En este momento, creo que se trata más de mimar lo que tenemos que buscar nuevos mercados que no garantizan continuidad”, dice con convencimiento. “Nuestro crecimiento es suave, lento pero con una cimentación muy fuerte”.

Print Friendly, PDF & Email
Me gusta
Me gusta Me encanta Me divierte Me asombra Me entristece Me enfada
1