Tomás Trigo, autor de la novela ‘Tres Meses’: “Lo que le sucede a Miguel –para mí es la clave de toda la novela- es que percibe que es inmensamente querido por Dios”

Tomás Trigo, autor de ‘Tres meses’ con Layka, una perra pastor labrador de sus amigos mosenses.

Es muy sencillo. No se da importancia por su primera novela. Tiene publicados otros libros de tipo teológico. Cuenta como ha surgido con naturalidad a lo largo de dos décadas para proponer la reflexión a sus alumnos. En su cabeza tiene todo este entramado narrativo ambientado en la comarca de O Salnés de dónde él es natural. Lo que realmente le apasiona es transmitir sus ideas a través de la narrativa. Cuando habla de los personajes esboza una sonrisa de complicidad y de cada uno destaca su importancia. ‘Tres Meses’ es la historia de la conversión a la fe cristiana de un joven, Miguel, con un diagnóstico médico de tres meses de vida.

Tomás Trigo Oubiña (Vilanova de Arousa, 1953) construye un universo donde se puede encontrar a Dios. Como sacerdote que es, conoce bien la grandeza y la miseria humana. Su afán es arrojar luz a través de esta historia esperanzada y positiva en el mundo universitario. Sus veintitantos años de profesor en la Universidad de Navarra, facultad de Teología, como profesor de Teología Moral y de Introducción al Cristianismo le han hecho un experto en humanidad. Por eso el público objetivo de esta novela son los jóvenes universitarios, creyentes o no creyentes, que se plantean problemas semejantes en su vida.

Grupo ES. entrevista en Galicia, concretamente en Mos, a Tomás Trigo durante su periodo de vacaciones estival. El autor de ‘Tres meses’ ha hecho una presentación del libro en la Librería Universitaria Troa de Pamplona donde reside habitualmente. Y en Galicia, en Vilanova de Arousa invitado por su alcalde, Gonzalo Durán Herminda, en la Casa Museo Valle Inclán.

La historia de Miguel es apasionante y muy humana. Trigo la relata hasta donde puede ya que deja enigmas que animan a leer el libro.

“Miguel es un ateo que se encuentra de repente con la muerte a un paso, a tres meses. Le diagnostican un cáncer de páncreas”.

El escenario es un pazo próximo a Cambados. Para ello se inspira en el pazo Gil de la Peña conocido como Torre de Fraguas, en San Miguel de Deiro. El pazo es la vivienda de los abuelos paternos de Miguel, el protagonista, y donde vivirá sus últimos meses de enfermedad. En la novela aparecen localizaciones en Cambados, Vilanova, a Illa de Arousa…

“Esta es la historia de una conversión. Es el núcleo narrativo más importante”, afirma Tomás Trigo. Situada temporalmente en el año 1975, durante el verano.

“Miguel es un ateo que se encuentra de repente con la muerte a un paso, a tres meses. Le diagnostican un cáncer de páncreas. Después de unas sesiones de radioterapia, los médicos le dicen que le quedan 3 meses de vida”.

El joven “se plantea el problema de la muerte y qué hay después de ella. En principio, su respuesta es ‘la nada’. Esto es lo que hace que su vida se convierta en una verdadera angustia. Porque se toma en serio todo lo que piensa”.

Este es el “núcleo narrativo” que el autor concibió, en un primer momento, para que “sirviera para mis alumnos de ética de la Universidad de Navarra como un caso para comentar, pensar, hablar…sobre el sentido de la vida, la muerte, el sentido del sufrimiento…Al principio escribí unas páginas. Poco a poco, le fui dando más cuerpo, más extensión…La verdad es que me fui entusiasmando con la historia, con la novela, a lo largo de los años…escribía en mis ratos libres…Hasta que vi que aquello tenía cierto contenido. Como no me dedico al género de la novela, pasé el borrador a algunos profesores de literatura de la universidad y les gustó…Muy bueno, me dijeron. Y eso me animó a publicarlo”.

“En tres meses, Miguel cambia su vida”, sigue el sacerdote. “El protagonista, Miguel, es una persona sin esperanza. La esperanza que todos tenemos, en el fondo, es ser felices para siempre. Miguel, en cambio, lo que piensa es que va a dejar de ser. Va a dejar de existir. Con lo cual no tiene esperanza de felicidad”.

Y comenta Trigo, buen conocedor de la filosofía: “Esta situación es bastante conocida en autores literarios existencialistas”.

SUICIDIO

“Cuando una persona se toma en serio este planteamiento de la muerte, se llena de angustia. Que es precisamente lo que Miguel trata de expresar durante sus primeros días. La angustia tan profunda que siente al pensar que dentro de unos días va a dejar de existir”.

Para Trigo, “en esta situación caben varias posibilidades pero sobre todo dos: una, no pensar; otra, el suicidio”

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Para Trigo, “en esta situación caben varias posibilidades pero sobre todo dos: una, no pensar; otra, el suicidio”.

“Miguel no renuncia a pensar. Esto es una cosa importante. Cuando una persona persiste en pensar, buscando la verdad, yo estoy convencido de que la encuentra”.

“Miguel no renuncia a pensar, pero como no tiene una formación sobre la vida y sobre la transcendencia, llega un momento en el que se decide por el suicidio. E intenta suicidarse. No voy a decir por qué no se suicida…”.

EL PÁRROCO

“En ese momento conoce al párroco, Javier, del pueblo cercano a Cambados. Y este es también un momento clave en la novela. El párroco es un sacerdote joven que a Miguel le cae muy bien desde el primer momento. Aunque él nunca ha querido saber nada de los curas ni de la religión…¡nada!”.

“El encuentro de Miguel con esta mujer, Carmen, le hace pensar por qué está alegre, está contenta, a pesar de su enfermedad y sabiendo que va a morir, mientras que él está amargado”.

“Pero este sacerdote le cae bien”, sigue Tomás Trigo. El párroco le presenta a una mujer “que está en una situación muy parecida a la suya. Una mujer a la que también le han diagnosticado un cáncer de hueso y sabe también que se va a morir muy pronto. Es una mujer creyente y una mujer con esperanza de la vida eterna. Casada. Con tres niños”.

“El encuentro de Miguel con esta mujer, Carmen, le hace pensar por qué está alegre, está contenta, a pesar de su enfermedad y sabiendo que va a morir, mientras que él está amargado”.

Trigo apunta una observación muy significativa. “De algún modo Miguel desea que ella esté en la verdad y no él. Pero Miguel se resiste mucho a la verdad de la transcendencia, a la verdad de Dios”.

SU EDUCACIÓN

Y explica los antecedentes de su protagonista. “Desde pequeño, su madre, que ya no quiso bautizarlo, le enseñó que Dios no existía. Y él siempre vivió de esa manera: que Dios no existe. Pensaba que era un cuento que la gente se ha inventado precisamente para no sufrir del absurdo de la vida. Ante el sufrimiento y ante la muerte, si piensas que hay un Dios, una vida eterna, es como si tomaras una droga y así no sufres. Entonces, él lo que no quiere es drogarse con esas ideas. Por eso, es muy reacio a admitir la religión, a admitir a Dios”.

Llega el momento de la conversión. “Este momento es algo sobrenatural. Miguel mismo no se explica lo que pasa.

Al mismo tiempo, Miguel “ve que hay personas que tienen fe, la fe cristiana, y viven con una gran alegría a pesar del sufrimiento. El sacerdote, esta mujer Carmen, unos amigos que le presenta el sacerdote…que son unos personajes muy importantes en la novela, Emilio y Patricia,  novios. Ellos se hacen muy amigos de él y a través de la amistad con esas personas y de las conversaciones con ellos, Miguel, poco a poco, va descubriendo que la vida no puede ser como se la había imaginado. Que, efectivamente, tiene que haber algo más allá”.

Llega el momento de la conversión. “Este momento es algo sobrenatural. Miguel mismo no se explica lo que pasa. Es un día en que decide –casi sin ser consciente de ello­- ir a la iglesia del pueblo que está al lado del pazo de sus abuelos. Una iglesia recuerda que, cuando era niño, su abuela lo llevaba y le ensañaba allí a la Virgen, a Jesús…Miguel entra en la iglesia y se pone delante de esa imagen de la Virgen –que es una Virgen Dolorosa- y del Cristo. Y en ese momento se produce la gracia de la conversión”, dice el sacerdote.

QUERIDO POR DIOS

“En ese momento lo que le sucede a Miguel –para mí es la clave de toda la novela- es que percibe que es inmensamente querido por Dios.  Algo que hasta ese momento no había ni imaginado. Es un hecho sobrenatural. Se siente querido por Dios con un amor que no experimentó nunca por parte de sus padres. Y eso hace que cambie de vida”.

“En ese momento, decide perdonar a sus padres con los que estaba enemistado desde hacía muchos años. Precisamente, porque habían roto, se habían peleado. En ese momento decide perdonarlos y pedirles perdón. Esto es lo que más le cuesta a Miguel”, señala Trigo.

“El sacerdote le da una respuesta que me parece muy interesante: lo más importante es que ahora disfrutes del amor que Dios te tiene”.

Es justo en ese momento cuando decide bautizarse y lo habla con el sacerdote, Javier. Bautizarse y empezar una vida nueva. El enseguida pregunta al párroco: ‘-Bueno, ahora, qué tengo que hacer’.

“El sacerdote le da una respuesta que me parece muy interesante: lo más importante es que ahora disfrutes del amor que Dios te tiene”.

Y razona Trigo: “A veces entendemos la fe cristiana, el cristianismo como un hacer cosas. El mensaje que yo deseo transmitir es que antes de hacer, hay que recibir. Recibir de Dios su amor. Percibir el amor de Dios y disfrutar del amor de Dios. Cuando uno percibe esto, luego viene el darse a los demás, amarlos. Pero, si no valoras que eres querido con locura por Dios, el darte a los demás no sale. Y si sale, sale como una especie de obligación impuesta. Es el problema del amor. Para poder amar, tengo que ser amado. Tengo que ser amado por mis padres, por mis familiares, por mis amigos…Saberme amado, en último término, por Dios de un modo absoluto. Cuando percibo eso, después puedo darme a los demás”.

El autor de ‘Tres Meses’ añade que también el mensaje de la Madre Teresa de Calcuta le da importancia a este planteamiento de la vida cristiana.

Y vuelve sobre esta idea Trigo. “Es decir, lo primero no es ‘hay que amar a Dios’. Lo primero es darte cuenta de cuánto te ama Dios. Y después lo amarás como correspondencia al amor que Dios tiene y amarás a los demás porque amando a los demás, amas también a Dios”.

Y retoma el hilo narrativo. “Miguel a pesar de todo sigue con sus dudas. Hay otro momento muy duro, antes del bautizo, en el que prácticamente da marcha atrás en su camino. No voy a contar más…”, deja en suspense Trigo. Aunque “con la gracia de Dios, sigue adelante, se bautiza”.

“Ese mes y medio de vida es otra cosa”, explica el autor. “Cómo vive el cristianismo y la vida cristiana un joven converso que sabe que le espera la muerte, pero que le espera la Vida”.

SEGUNDA PARTE

“Aquí comienza como la segunda parte de la novela. Ya es la vida cristiana de un joven que sabe que va a morir, pero que tiene esperanza. Se bautiza un 3 de agosto, un primer domingo, precisamente el día de la Fiesta del Albariño. Y morirá un veintitantos de septiembre”.

“Ese mes y medio de vida es otra cosa”, explica el autor. “Cómo vive el cristianismo y la vida cristiana un joven converso que sabe que le espera la muerte, pero que le espera la Vida”.

En estos momentos hay también un intento de que sus padres se reconcilien. Tampoco voy a contar lo que pasa…Es interesante la visión de los padres”, dice el sacerdote Tomás Trigo.

ABUELOS

Detrás hay otros dos personajes de los que no ha hablado hasta ahora pero que son “importantes”, los abuelos paternos de Miguel. “Son con los que él decide pasar los últimos meses de su vida. Su abuelo había sido un médico, un médico muy famoso en O Salnés, nacido en la Illa de Arousa. Un republicano católico. Su abuela es una aristócrata, también católica, con una mentalidad muy abierta…como se comprueba al casarse con un republicano. El abuelo y la abuela están siempre ahí, detrás. Además tienen un papel importante en la conversión de Miguel y en los últimos meses de su vida.

Hasta aquí esta apasionante historia de la conversión de Miguel a la fe cristiana. Incompleta, claro, si no leemos la novela.

Ahora habría que preguntar al autor por el formato escogido, la narrativa, para presentar esta historia.

FILÓSOFO

Tomás Trigo admira al filósofo anglosajón MacIntyre que renueva la moral, la ética “volviendo al concepto de virtud que aparece en Aristóteles, Santo Tomás y otros. Tae, siguiendo a Aristóteles, se da cuenta de que una de las maneras más adecuadas para poder aprender la vida moral, la vida virtuosa es la narrativa, la narración. De hecho recomienda determinadas novelas clásicas porque a través de ellas uno puede conocer cómo es el ser humano y cómo vive las virtudes”.

Así, ejemplifica Trigo: “Yo a través de esta novela de algún modo intento que una persona vea en qué consiste la amistad. Ésta es clave para la vida de Miguel. La amistad con Javier, el sacerdote, con Emilio y Patricia. La amistad con otro personaje que se llama Ricardo que es un amigo de los veranos. Otra virtud es la de la esperanza. Sin esperanza no puedes vivir. ¿En qué consiste la esperanza?  Y la virtud de la fe, ¿en qué consiste? ¿Qué quiere decir tener fe?”.

Otra cosa que se plantea el profesor Trigo: “La fidelidad en el matrimonio, ¿qué consecuencias tiene la falta de fidelidad en el matrimonio respecto a los hijos?”.

“Y yo espero que al lector le ayude a sentirse animado, a vivir las virtudes humanas y las sobrenaturales. ¡Qué no se vean las virtudes como una cosa seria y triste. Son algo alegre”.

Todo esto…la novela se podrá analizar en forma de virtudes que van saliendo de forma natural. “Y yo espero que al lector le ayude a sentirse animado, a vivir las virtudes humanas y las sobrenaturales. ¡Qué no se vean las virtudes como una cosa seria y triste. Son algo alegre. Precisamente, vivir las virtudes de Aristóteles es la clave de la felicidad, cuando se sabe en qué consisten y cómo se viven”.

“Hubo épocas –sigue Tomás Trigo-  en que las virtudes se convirtieron en fantasmas gruñones. Y eso no es. Las virtudes es algo muy atractivo…El hecho de demostrar esa atracción  en una historia, en una narración, como es el caso de la tensión de la conversión de Miguel”.

El autor, además de al público en general, quiere llegar a lectores como los jóvenes universitarios a los que da clase. “La novela responde a la problemática de un universitario, creyente o no, que se plantea en lavida. Aunque no me lo he propuesto de una forma implícita, creo que estoy pensando en los universitarios con este libro”.

EMPRESA

El mensaje al mundo empresarial del profesor Trigo es que los empresarios “pueden hacer mucho bien. No sólo a los trabajadores que más directamente se relacionan con él mismo, sino a otra mucha gente. Pueden hacer mucho bien, si hacen las cosas bien. Esto incluye muchas otras cosas. ¡No es fácil! Pero creo que para hacer bien las cosas, tanto en el mundo empresarial como en cualquier institución humana, hay que pensar que lo más importante son las personas”, dice.

“El empresario que tiene a su cargo personas y pone por encima de las personas el dinero se equivoca. Por encima de las personas, la empresa; se equivoca, va a fracasar. Fracasa como persona y como empresario probablemente. En cambio, si pone por encima de todo la persona, puede triunfar como persona y como empresario”.

Trigo señala que este es el mensaje que ha transmitido, en ocasiones, en planes de formación en valores a empresario. Esto es lo que traté de transmitir. La idea es clave: yo veo personas o veo dinero”, concluye.

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