In Memoriam,

Manuel Lamas, un apasionado por Salvaterra y la etnografía

En 2015, enseñando a un grupo de periodistas Salvaterra.

Hoy cumpliría 67 años. Nos dejó el 31 de mayo de este año. Desde entonces quería escribir este obituario. Manuel Lamas Estévez fue comisario de policía y era de la parroquia de Fiolledo, Salvaterra de Miño. Un hombre enamorado del rural y que valoraba todo lo que en él se hacía.

No sé bien cuando le conocí. Quizá por mi tarea periodística. El recuerdo más lejano que tengo ahora es, quizá, de 2006. Hicimos una pequeña excursión con el alcalde de Salvaterra, Arturo Grandal, para ver cierto recorrido por el municipio que se podría denominar la ruta de las Fortalezas. Aún conservo fotografías de aquel día que compartimos.

El recuerdo más fuerte es de 2012, cuando me ayudó a organizar un homenaje a mi abuelo, el primer maestro nacional en Fiolledo, Manuel Ledo Ledo, el maestro Ledo. También hicimos una publicación familiar y una reunión con los siete hijos, en aquel momento todos vivos. Recuerdo como Manuel se identificó tanto con el proyecto que quiso venir a los postres de la comida familiar que organizamos en el restaurante de A Canuda para conocer a todos los hijos y nietos del maestro Ledo.

Otras veces yo le ayudé a comunicar y difundir algunas actividades que la asociación de Vecinos de Fiolledo, A Lucerna, organizaba. Él puso en marcha los Premios a Vecinos Distinguidos que se entregaron durante varios años.

En 2013, entregando los premios Vecinos Distinguidos de Fiolledo.

A Lamas le preocupaban los temas sociales de su parroquia y se preocupaba de hacerles desinteresadamente pequeños servicios de papeleo ante las instituciones a sus vecinos. En mayo me pidió que llamara para felicitar por su cumpleaños a un matrimonio mayor de Fiolledo y así lo hice. Me lo agradeció mucho.

Y le preocupaba el tema de la cultura. Siempre ávido de investigar y divulgar. Recuerdo cuando le ayudé a abrir su blog o Xastre da Carqueixa de Fiolledo, inspirado su nombre en cómo le llamaban a su padre. Un blog para comentar temas etnográficos de la localidad.

Lamas seguía con atención los artículos que publicamos en Grupo ES. Muchas veces, al recibirlos, me ponía un WhatsApp con algún comentario. En lo que sería sus últimos días, me dijo algo que no entendí en aquel momento: “Dame un descanso. No tengo ánimos”, era el 25 de mayo a seis días de su marcha.

En Montecastelo, Salvaterra, con Arturo Grandal, Perfecto González y José Antonio Abril, para estudiar la Ruta de las Fortalezas.

Los últimos encuentros fueron telefónicos. Sus mensajes sobre su salud era muy parcos: “Sigo mismas  limitaciones pero bien atendido”

Manuel Lamas Estévez era un buen cristiano. Había hecho estudios en el Seminario de Tui. Y era un hombre con formación y un pensamiento cristiano. Practicaba y recibía los sacramentos. Más de una vez quedamos para ir a una misa.

Por eso, una vez que el amigo se ha trasladado a ‘otra parroquia’, aunque le echo de menos, sé que, si lo ve o se lo pido, no me faltará su apoyo. Como reza el dicho: “Era un home bo e xeneroso”. ¡Descansa en paz, Manuel!

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