Riad acoge un foro internacional marcado por el caso Khashoggi

Un periodista recoge su acreditación para cubrir el foro Future Investment Initiative, que tendrá lugar en Riad del 23 al 25 de octubre de 2018.

Riad abrió este martes un foro internacional sobre inversión, empañado por la muerte del periodista Jamal Khashoggi en el consulado saudí de Estambul, que llevó a dirigentes extranjeros y a empresarios a boicotear el evento.

El poder saudita pretendía aprovechar el foro Future Investment Initiative (FII) para cambiar la imagen del reino petrolero, un país históricamente hermético. El objetivo era presentar

como un destino comercial lucrativo que intenta diversificar su economía y abrirse a las nuevas tecnologías, el turismo y la industria del entretenimiento.

Pero esa conferencia, que empezó el martes por la mañana y durará hasta el jueves, ha quedado totalmente eclipsada por la indignación internacional suscitada por el asesinato de Khashoggi, un periodista crítico con el poder que colaboraba con The Washington Post.

Tras haber asegurado que este había salido vivo del consulado el 2 de octubre, Riad acabó reconociendo que el periodista había sido asesinado en su misión diplomática, pero negó cualquier implicación del príncipe heredero, Mohamed bin Salmán, considerado como el hombre fuerte del reino.

En la víspera del inicio del foro, el príncipe recibió en Riad al secretario estadounidense de Tesoro, Steven Mnuchin, de gira por la región, que había renunciado a participar en la conferencia económica tras el caso Khashoggi.

Ni siquiera Mohamed bin Salmán ha confirmado su presencia en el foro económico. El año pasado, en la primera edición del FII, se había presentado como un joven visionario, líder de una Arabia Saudita “abierta y moderada”.

Por su parte el ministro saudí de Exteriores, Adel Al Jubeir, dijo el martes desde Indonesia, donde está de visita, que se pondrán en marcha medidas para que un asesinato como el de Khashoggi “no vuelva a repetirse” y prometió una investigación “exhaustiva y completa”.

– Ataque informático –

La lista de los participantes en la conferencia, apodada el “Davos del desierto” por muchos medios de comunicación, se ha ido reduciendo a medida que se revelaban nuevos detalles macabros sobre el asesinato del periodista.

Además de Mnuchin, la directora gerente del Fondo Monetario Internacional (FMI), Christine Lagarde, así como una veintena de dirigentes de compañías internacionales como HSBC, Siemens o Uber, renunciaron a estar en el foro.

Y grandes medios como Bloomberg, CNN y The Financial Times se negaron a cubrir el evento.

El lunes por la noche, la web del foro quedó fuera de servicio tras sufrir un aparente ciberataque. En el portal se publicaron mensajes que criticaban el papel de Arabia Saudita en el conflicto yemení y acusaban al reino de financiar el terrorismo.

– “Toda la verdad” –

El presidente turco, Recep Tayyip Erdogan, prometió revelar este martes “toda la verdad” sobre el caso Khashoggi, después de que muchos países occidentales consideraran poco convincentes las explicaciones de Riad.

En Estados Unidos, un aliado clave de Riad, la presión de su propio bando republicano ha obligado al presidente, Donald Trump, a endurecer el tono con Arabia Saudita. El lunes declaró que no estaba “satisfecho” con la versión saudí sobre lo ocurrido en Estambul.

Después de anunciar que Khashoggi había muerto en una pelea en el consulado, el reino reconoció que había sido asesinado, alegando que fue una “operación no autorizada” por las autoridades, de la cual no estaba al tanto el príncipe heredero.

Pero, según el diario progubernamental turco Yeni Safak, el jefe de un comando saudita de 15 agentes enviados a Estambul para matar al periodista estaba en contacto directo con la oficina de Mohamed bin Salmán.

Antes del caso Khashoggi, la imagen del príncipe heredero, en el que el rey Salmán delegó de facto el gobierno del reino, había empeorado tras la detención de hombres de negocios, militantes pro derechos de las mujeres y dignatarios religiosos.

La monarquía saudita también ha sido acusada de matar a civiles en sus bombardeos en Yemen, donde interviene desde marzo de 2015 en apoyo del gobierno contra los rebeldes chiitas hutíes.

El asesinato de Khashoggi reabrió el debate sobre las relaciones con Riad y la conveniencia de vender armas a Arabia Saudita. Berlín pidió a los europeos que no firmen nuevos contratos de armamento con el reino mientras no se esclarezca la muerte del periodista.

Print Friendly, PDF & Email
Me gusta
Me gusta Me encanta Me divierte Me asombra Me entristece Me enfada