El Museo Thyssen muestra el surrealismo en torno a su “esperanza blanca”, Dalí

Aspecto de la exposición “Dalí y el surrealismo en la Colección de Arte ABANCA” que puede verse en el Museo Thyssen de Madrid en la que aunque el protagonismo recae en Dalí y en las obras que posee de él la Colección de Arte Abanca gira en torno a otra decena de lienzos surrealistas de autores como Joan Miro, Chiricco o Maruja Mallo.

El Museo Thyssen se alía por segunda vez con la colección de Arte Abanca en “Dalí y el surrealismo”, una exposición de trece obras que repasan la trayectoria de este movimiento del siglo XX y que parte de dos piezas clave de Salvador Dalí, “esperanza blanca” del surrealismo.

“Las rosas sangrientas” (1930) y “Patio oeste de la Isla de la muerte” (1934) son los pilares de esta exposición sobre el surrealismo que podrá visitarse de forma gratuita hasta el 27 de enero de 2019.

La muestra está estructurada en torno a Salvador Dalí (Figueres, Girona 1904-1989), “esperanza blanca” del movimiento surrealista, ha explicado hoy en la presentación el director artístico de la pinacoteca, Guillermo Solana.

“Dalí fue la gran esperanza blanca del surrealismo, el joven que iba a salvar el surrealismo cuando estaba en una falta de inspiración absoluta, y que luego terminó convirtiéndose para el movimiento en el maldito por excelencia porque había llevado el shock mucho más allá de lo que los surrealistas ortodoxos se atrevieron”, ha apuntado Solana.

Giorgio de Chirico, Max Ernst, Roberto Matta, Wilfredo Lam, Joan Miró, Óscar Domínguez, Maruja Mallo, Eugenio Fernández Granell y Urbano Lugrís son el resto de artistas que conforman esta exposición de trece obras procedentes de la coruñesa Colección Arte Abanca.

“El surrealismo es tal vez el movimiento más trascendental del siglo XX, porque es un movimiento que no se acaba en sí mismo, sino que propone una filosofía de vida con la cual recomponer el hombre alienado, el hombre extinguido por el uso de la razón instrumental”, ha explicado a Efe Juan Ángel López Manzanares, comisario de la exposición y conservador del museo.

Añade que este movimiento, que surge tras el descrédito que sufrió la cultura después de la Primera Guerra Mundial, “no fue tanto una escuela de pintura con un estilo definido, sino un conjunto de manifestaciones que aportaban ideas o tentativas de volver a recomponer ese hombre, con la idea de cambiar la vida y transformar la sociedad, volver a una sociedad más equilibrada”.

En el primer “Manifiesto del surrealismo” (1924), André Bretón ofreció una doble definición del surrealismo alusiva tanto a la “escritura atómica” como al “relato de los sueños”, como se aprecia en las obras reunidas en este recorrido que abre el pintor italiano Giorgio de Chirico, en cuyos cuadros se plasma el mundo del sueño al que apelarían los surrealistas.

“Dado que las obras eran bastante diferentes a otras y que abarcaban un arco temporal muy extenso, desde el año 1923 hasta 1976, hemos hecho un montaje que sea didáctico, atractivo a la vista, en el que hay una primera pared que estaría dedicada a los comienzos del surrealismo hasta el año 30”, ha comenta el comisario.

De Chirico comparte pared en la pequeña sala del Thyssen que acoge “Dalí y el surrealismo” con otros artistas como Joan Miró y sus lienzos “Cabeza de hombre III” (1931) y “Cabeza, pájaros” (1976), y Maruja Mallo, la única mujer de la muestra que se ve representada con “El salto” (1931), un aguafuerte coloreado a mano con gran influencia del propio Miró.

La pared central hace dialogar las dos piezas de Dalí con las del tinerfeño Óscar Domínguez, que preside la sala con las oscuras pinturas “Piano” y “El drago”, ambas de 1933.

“Luego hay un desarrollo del surrealismo a partir de la Segunda Guerra Mundial, que sería un poco como el colofón de la exposición”, comenta López Manzanares sobre el espacio dedicado a las piezas de Wilfredo Lam, Roberto Matta y Eugenio Fernández Granell.

Es la segunda vez que la Colección de Arte Abanca y la pinacoteca colaboran para acercar a la ciudadanía una pequeña muestra de los fondos artísticos del banco, después de la exposición “Picasso y el cubismo en la Colección de Arte Abanca”, que en otoño de 2015 atrajo a más de 42.000 visitantes al Thyssen, una cifra que se espera batir en esta nueva muestra.

“La expectativa que tenemos en esta oportunidad es lograr batir esa cifra, que estoy seguro que se va a lograr”, ha explicado el presidente de Abanca, Juan Carlos Escotet Rodríguez, que espera superar las 50.000 visitas.

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