Negacionistas de cambio climático bloquean avances, según la ONU

La evaluación anual sobre el avance mundial del cambio climático de las Naciones Unidas trae malas noticias de conocimiento público este año: el problema está empeorando, no mejorando, y existe una nueva amenaza: por primera vez, la ideología política se distingue por obstruir cambios que desacelerarían el calentamiento global.

El cálculo anual de la “brecha de emisiones”, el abismo entre la contaminación global y los esfuerzos internacionales para limitarla, establece nuevas responsabilidades con las conductas y las culturas que llevan a ciertas naciones, incluido EEUU, a no alcanzar los objetivos de contaminación. “Hay una tendencia de los ciudadanos a cuestionar los problemas si las soluciones de políticas desafían sus visiones del mundo”, señalan los autores.

La evaluación de la psicología humana, inusual para el tradicional informe, se presenta cinco días antes de que negociadores y enviados especiales se dirijan a Polonia para convenir los detalles de la implementación del Acuerdo de París de 2015. El mensaje es claro: para alcanzar la meta más ambiciosa del acuerdo, 1,5 grados centígrados, los objetivos nacionales deben ser cinco veces más ambiciosos que los que se prometieron en un comienzo.

Después de una estabilización de tres años, las emisiones aumentaron en 2017. “Las emisiones globales van en la dirección equivocada sin señales de alcanzar un punto máximo”, declaró Stephanie Pfeifer, directora ejecutiva del Grupo de Inversores Institucionales sobre el Cambio Climático. “Cuanto más tiempo lo dejemos actuar, más costosas y devastadoras serán las consecuencias. Esta es una llamada de alerta”.

Junto con las soluciones de políticas tradicionales, el informe de brecha de emisiones de 2018 indica que el cambio de comportamiento es fundamental para generar apoyo para las políticas climáticas. Cuando se trata de informar a los ciudadanos sobre el precio de la contaminación de carbono, dicen los autores, quienes se encargan de formular políticas deben enfrentar lo que se conoce como aversión a la solución, que es la tendencia común a simular que un problema no existe si las soluciones son particularmente poco atractivas.

Por primera vez en los nueve años en que la ONU ha publicado este informe, los autores reconocen que la política climática está en riesgo porque durante décadas de investigación económica, no se ha asumido que las personas son las protagonistas sensatas de este tema. El nuevo informe señala que los “costos y las barreras políticas hacia las reformas fiscales” tienen una gran influencia en la brecha que existe entre los precios del carbono y lo que las investigaciones sugieren son óptimos para limpiar el sector energético y la industria.

Los resultados generales coinciden con las conclusiones de otros estudios recientes importantes, incluido el informe de octubre del Panel Intergubernamental sobre el Cambio Climático de la ONU respecto al logro de limitar el calentamiento global a 1,5 grados centígrados, y una evaluación de EE.UU. que se publicó la semana pasada sobre el daño pasado y futuro asociado al calentamiento global.

El nuevo informe de brecha de emisiones también cuantifica las posibles reducciones de emisiones de los gobiernos subnacionales, empresas e inversionistas. Las estimaciones más optimistas concluyen que estos compromisos, si se cumplen, podrían ahorrar hasta 19.000 millones de toneladas de dióxido de carbono al año hacia el 2030 o lo suficiente para cerrar la brecha actual de emisiones.

Print Friendly, PDF & Email
Me gusta
Me gusta Me encanta Me divierte Me asombra Me entristece Me enfada