Redondela y Monção se hermanan bibliotecariamente para combatir la desconexión literaria

Foto del archivo personal de junio de 2018 de Tania Lago, (izq), impulsora del proyecto financiado con fondos europeos del programa Interreg España-Portugal “Literatura Irmás-Irmãs”, posa con la concejala de Redondela, Teresa Paris, (4, izq) el concejal de Cultura del ayuntamiento de Monçao (Portugal), João Rafael de Sousa Oliveira y bibliotecarias de Redondela y Monçao, durante la primera reunión preparatoria del proyecto, en Monçao.

Tal y como están concebidas, las fronteras son trazos sobre el terreno ideados para dividir espacios soberanos estancos y mutuamente excluyentes; sin embargo, se antojan paradójicamente permeables, lo suficientemente porosas para que por ellas se filtren idiosincrasias y saberes hasta llegar por tanto en ocasiones a una suerte de hermanamiento híbrido.

Eso es precisamente lo que pretende fomentar la iniciativa “Literatura Irmás-Irmãs”, un proyecto de hermanamiento bibliotecario en el que se han embarcado el municipio gallego de Redondela y la villa portuguesa de Monçao con el objetivo de acercar obras literarias en gallego y portugués al público lector del otro lado del Miño, frontera natural entre ambos territorios.

En las librerías españolas en general, y en las gallegas en particular, no abundan, salvo excepciones, los títulos firmados por escritores portugueses, hecho que puede parecer absurdo, más aún si se compara con la penetración de la literatura francesa, que ha de salvar obstáculos notablemente más escarpados.

“Esta es la cuestión. ¿Por qué pasa eso? La bibliotecaria de Redondela me dio la clave cuando dijo que si existe una desconexión con el propio idioma gallego, cómo no la va a haber con el portugués aunque estemos realmente ahí al lado y tengamos una lengua prácticamente común”, cuenta a Efe Tania Lago, impulsora del proyecto puente financiado con fondos europeos del programa Interreg España-Portugal “Literatura Irmás-Irmãs” en su calidad de alumna de un curso para formación de técnicos en cooperación transfronteriza financiado por la UE y organizado por varias instituciones, entre ellas la Fundación Galicia Europa.

La coordinadora de la oficina de información juvenil europea de la Fundación Galicia Europa, Pilar del Oro, coincide en el diagnóstico, pero cree que “ahora en Galicia esto se está superando y cada vez se lee más a escritores portugueses y más a escritores españoles en Portugal”.

Respalda la opinión de Pilar del Oro el éxito de “Literatura Irmás-Irmãs”, que cada trimestre potencia a ambos lados del Miño la lectura de la obra de un escritor del país vecino y que comenzó en marzo apostando en Redondela (Pontevedra) por la lectura de José Saramago y en Monçao por la del autor Manuel Rivas, quien se prestó desinteresadamente incluso a charlar con los lectores portugueses.

“Los lectores portugueses se mostraron encantados al reconocer en las obras de Manuel Rivas cosas muy similares con la propia naturaleza e historia de Portugal, y fue un exitazo”, explica Tania López.

Actualmente, los libros que están cruzando el río Miño son los de la poetisa portuguesa Sophia de Mello Breyner Andresen, fallecida en 2004, poco después de convertirse en la primera mujer distinguida con el Premio Camões, y los del escritor lucense Agustín Fernández Paz, muerto en 2016 y merecedor en 2007 del Premio Nacional de Literatura Infantil y Juvenil.

“Con los nuevos autores queremos hacer otras actividades, porque Sophia de Mello Breyner Andresen también escribió literatura infantil y tal vez podamos organizar una actividad de cuentacuentos”, avanza Tania López, quien explica que “la iniciativa parece que está gustando”, y aunque en un principio estaba prevista para un año, todavía no saben qué harán después.

El “hermanamiento bibliotecario” entre Redondela y Monçao no es casual, sino una consecuencia lógica de otro hermanamiento entre localidades formalizado hace más de veinte años, basado en una leyenda común y que da origen a sus fiestas patronales: Coca, un ser mitológico semejante a un dragón que en tiempos ancestrales era temido por secuestrar a las jóvenes.

Los vínculos entre Galicia y el norte de Portugal, -los seguidores pueden revisar el hanstag #HistoriasIbéricas-, han sido a lo largo de los años tan inevitables como contradictorios.

Ya ha pasado mucho tiempo desde que el intelectual Castelao dibujase una viñeta en la que un viejo sentado en la ribera del Miño mantiene en su regazo a un niño, quien pregunta: “Y los de la otra orilla, ¿son más extranjeros que los de Madrid?”. Y al pie del dibujo se lee: “No se supo qué respondió el viejo”.

Por eso, tal vez, la razón de ser de la iniciativa “Literatura Irmás-Irmãs”, que como comenta Pilar del Oro, sólo persigue “un interés cultural y de acercamiento de lo que es la colaboración transfronteriza, que los jóvenes participen en foros conjuntos, que se estudie la otra lengua para conocer la idiosincrasia de cada uno”.

“La cooperación, muchas veces, si se deja sólo en ideas políticas y no se plasma en las actuaciones del día a día no llega a conseguir esa convivencia que se busca”, remata.

Print Friendly, PDF & Email
Me gusta
Me gusta Me encanta Me divierte Me asombra Me entristece Me enfada