Fráncfort del Óder, muestra de la ‘Alemania vaciada’

Vista del banco de Frankfurt (i) y el Banco Central Europeo (BCE) (d), durante la puesta de sol en Fráncfort del Meno (Alemania).

Sobraban tantas viviendas vacías que tuvieron que derribar muchas. Y las ruinas de algunas de aquellas casas, cubiertas de maleza, saludan aún al recién llegado en cuanto sale de la estación central de Fráncfort del Óder.

La ciudad, en la frontera alemana con Polonia, es una sombra de lo que fue. Llegó a los 87.000 habitantes hace 30 años; hoy no alcanza los 60.000. Fráncfort del Óder se incluye, a su pesar, en lo que en Alemania se denominan las “regiones descolgadas”, una enfermedad muy semejante a la de la “España vaciada”.

“Hace 30 años éramos la ciudad significativa del este de la Alemania oriental. Y tras la reunificación sólo fue cuesta abajo”, explica a Efe el alcalde de Fráncfort del Óder, René Wilke.

“Perdimos 30.000 personas, derribamos miles de casas porque nadie quería vivir en ellas, hubo industrias y empresas que quebraron. Y muchísimos jóvenes, los que tenían oportunidades, los que tenían formación, se marcharon. Fue un tiempo dramático”, describe este político de 34 años de La Izquierda.

Su caso no es único. Las grandes ciudades alemanas, con Berlín a la cabeza, atraen cada año a decenas de miles de jóvenes cualificados, cientos de empresas punteras y grandes inversiones, mientras las zonas rurales -sobre todo en el este del país, aunque también en partes del norte y el oeste- se van despoblando y envejeciendo, perdiendo oportunidades, servicios y calidad de vida.

“Hay regiones que no se benefician del crecimiento económico, que están dejadas de lado, donde no están las grandes empresas. Regiones de las que la gente se marcha, donde abunda la falta de perspectivas y el miedo al futuro, donde las infraestructuras no son muy buenas”, describe Wilke.

EL “PELIGRO” DE LA BRECHA ENTRE CAMPO Y CIUDAD

Pese a su tradicional dispersión, reforzada por su estructura federal, Alemania se está sumando a la tendencia global de crecientes urbes y periferias abandonadas. Según las estadísticas oficiales, entre 2011 y 2016 la población del 85 % de las grandes ciudades creció, mientras que la población del 40 % de los municipios rurales se redujo.

Reinhard Dettmann, presidente de la Asociación de Ciudades y Municipios de Mecklemburgo-Antepomerania y exalcalde de Teterow, una localidad de 8.500 habitantes, alerta en una entrevista con Efe que la “cohesión social” en Alemania está sometida a “un gran peligro” por la brecha entre campo y ciudad.

Faltan médicos, bancos y sobre todo empleos en la “Alemania vaciada”

“El ciudadano de a pie se da cuenta de que en los pueblos hay una menor calidad de vida”, señala Dettmann, de 69 años, que denuncia las diferencias en oportunidades laborales, atención primaria, cobertura de internet y servicios bancarios.

Los datos le dan la razón. Si en 2004 había 47.835 filiales bancarias, según la Asociación de la Banca Alemana, en 2017 eran 31.949, un 33 % menos. Y la mayor parte de estas sucursales se han cerrado en pequeños municipios. “Quédense en el medio rural”, les pidió este mayo a los banqueros la canciller Angela Merkel.

Dettmann echa la vista atrás y sólo puede constatar el retroceso: “Hace años nos reíamos de que los bancos iban a los pueblos con un autobús. Luego abrieron filiales y ahora las están cerrando de nuevo. Y vuelven los autobuses. Son más nuevos, con conexión a internet, pero autobuses”.

La proporción de médicos por habitante es otra de las grandes fallas. Múnich cuenta con 286,9 profesionales por cada 100.000 habitantes, según datos de la asociación gremial KBV, seguida por Fráncfort del Meno (248) Hamburgo (242) y Berlín (240,8). En el distrito bávaro de Coburgo, que agrupa a cuatro pueblos y 13 municipalidades, la densidad es de 84 por cada 100.000 habitantes.

“Los médicos pueden elegir donde van. Y van donde pueden cobrar más”, se lamenta Wilke.

Algunas zonas rurales tienen además serios problemas de conectividad. Según un estudio de la consultora 3P, 240 municipios alemanes de menos de 10.000 habitantes no tienen red de ninguno de los tres grandes proveedores. Otro informe de la revista “Bild Computer” resalta los problemas en el norte y este del país e insta a las autoridades a “no olvidar el campo”.

Luego está el desempleo, un “problema central”, según Wilke. Los estados federados de la antigua Alemania Oriental, algunos del norte y del oeste, los que concentran las regiones descolgadas, son los que padecen una mayor tasa de paro.

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